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Los 35 Mejores Discos del 2011

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Editorial por Sergio Alvite

Este 2011 enfrentamos un reto aún mayor que en años anteriores y creemos que el resultado es equiparable a su travesía. De entre una gama de apoteósicos discos que se editaron a lo largo de casi 12 meses, llegamos a lo que consideramos lo mejor y al rumbo en que se dirige nuestra música, dejando atrás viejos recuerdos que marcaron tendencia en su tiempo. Este es el sonido que apunta hacia el futuro; el soundtrack de nuestra presente vida.

En 15 o 20 años celebraremos las reediciones de estos materiales con historias que nunca antes se habían contado, con rarezas y alabando el proceso de composición, algo que quedará en los anales del heavy, glorificando así una época que nos rebasó.

Gracias a todos por sus visitas y por la lectura, ello nos ayuda y nos empuja a seguir innovando en el medio y mantenernos en México y América latina como El Sitio de Metal Más Grande de Habla Hispana.

A diferencia de otras entregas y por primer año en S&D, los protagonistas de los primeros lugares nos comentan en exclusiva acerca de formar parte de este Top 35, algo inédito para un sitio mexicano de metal en toda la historia.

Sin intención de descubrir el hilo negro y sin complacencias, entregamos Los 35 Mejores Discos del 2011

—–

Colaboradores y escritores de este artículo en orden de aparición:

Javier “Show” Villalpando (J.S.), Miguel Ángel Palafox (M.P.), Sergio Alvite (S.A.), Pablo Barrios (P.B.), Juanito el del Demo (J.M) y Samuel Segura (S.S.).


35 The Wounded Kings – In The Chapel Of The Black Hand

Esta banda británica escribe, en éste su tercer álbum, Doom con D mayúscula. D de densidad, de diabólico y despacio, con pasos seguros y un discurso bastante sólido, The Wounded Kings se deshacen de comparaciones con Electric Wizard y se concentran en hacer doom psicodélico a su manera. Guiados por su sacerdotisa, la cantante Sharie Neyland, nos adentran en un místico y ocultista viaje através de sólo cuatro canciones (tres de ellas rebasan los diez minutos). La psicodelia y poder jamás tuvieron tan buena relación desde los años gloriosos del doom crudo, antes de que llegaran los teclados góticos. J.S.

Selección S&D: The Cult Of Souls


34 Peste Noire – L’Ordure A L’etat Pur

Este material, su cuarta duración, es una muestra de que la banda no deja de evolucionar. Con el paso del tiempo se han alejado del sonido ortodoxo por uno mucho mas fresco. Las canciones que componen este disco son muy diferentes entre sí. Para oídos novicios, puede que el material se escuche infantil, con sonidos alegres e inusuales para el género. Pero la constante crítica y conceptos detrás de cada track lo justifican. Las temáticas que tratan en las letras están cargadas de crítica hacia la modernidad. Sin duda alguna Peste Noire es una de la bandas más “trve” y sincera de la actual escena francesa. M.P.

Selección S&D: Casse, Pêches, Fractures et Traditions


33 Red Fang – Murder The Mountains

Murder The Mountains explota en una mezcla que Red Fang expresa a través de sus distintos gustos por el stoner, sludge y hasta hard rock al estilo más alternativo. Con tintes que apuntan a Melvins por esos riffs tan sucios y a la vez contagiosos, acompañados por una voz que añade fortaleza y a la vez serenidad, casi como una analogía de Dave Grohl (Foo Fighters), y unas melodías a las seis cuerdas que recuerdan los primeros pasos de Queens Of The Stone Age. Esto es rock directo y sin escalas con el significado que se requiere para una guitarra masificada por la pólvora de un buen esqueleto rítmico. S.A.

Selección S&D: Hank Is Dead


32 Subrosa – No Help For The Mighty One

Con tres mujeres al frente de la banda, esta agrupación de doom/sludge/stoner y el LP No Help For The Mighty Ones, ha sorprendido a más de uno: canciones largas, lentas, densas, con un tono de guitarra sucio, un bajo distorsionado pero a la vez con melodías sutiles, frágiles y hermosas. Se logra posicionar en los más alto del año por su entrega y pasión. Al escuchar hay algo de mística y magia en el ambiente, algo característico que ninguna otra agrupación puede dar. Este álbum refleja que Subrosa se puede convertir en una de las bandas más importantes del género si siguen en este camino. P.B.

Selección S&D: The Inheritance


31 Obscura – Omnivium

Destreza técnica, diferentes entonaciones de voces guturales y limpias, guitarras clásicas del death mezcladas con guitarras speed y acústicas, sonidos de bajo jazzero… algo de Opeth por aquí, algo de Cynic por allá. El bajista Jeroen Paul Thesseling dejó la banda tras la grabación de este álbum, pero afortunadamente se alcanzó a repetir la alineación del impresionante Cosmogenesis, con lo que se puede garantizar que, quien disfrutó ese álbum, valorará Omnivium en todo su esplendor. Como ingrediente extra, las letras están basadas en la obra del filósofo alemán Friedrich Schelling. J.M.

Selección S&D: A Transcendental Serenade


30 Burzum Fallen

Sorpresivo, Fallen no está hecho para cumplir expectativas. El segundo álbum de Varg Vikernes desde que salió de prisión en 2009, podría parecer la caída de Burzum. Pero no lo es. Al contrario, es la vuelta a la productividad del músico noruego -dos álbumes en un periodo de un año- donde no da tregua. Continúa en la línea del Belus, con elementos de su material antiguo, pero más pulido. Con voces limpias, elementos que no se esperan en una grabación de esta banda. Por eso es sorpresivo. No por sus letras, ni por su arte, sino por su música que aún transmite esa oscuridad que proclama su nombre. S.S.

Selección S&D: Enhver Til Sitt


29 Sólstafir – Svartir Sandar 

Qué complicado resulta etiquetar a una banda que derrocha una búsqueda de originalidad. Porque es difícil innovar del todo, Sólstafir al menos lo intenta. Y en este cuarto disco de estudio, los Islandeses lo consiguen. Irradian algo de luz -de sol- dentro de la oscuridad que su música puede representar. Sus composiciones, frías, melódicas y enérgicas, exploran la naturaleza, la de los hombres y la de su entorno, llena de dolor, de sentimientos que se reparten en dos discos, de seis canciones cada uno. El camino de un caballero manchado por una hoja repleta de sangre. S.S.

Selección S&D: Þín Orð


28 Krallice Diotima

Krallice es una banda que ha construido su reputación en base a ciertas paradojas y contrastes musicales. Es una banda de la actual ola de black metal americano que no necesariamente se atiene a lo que dicta el género, basándose primordialmente en los acelerados beats de batería y los riffs de guitarras en trémolo típicos del black metal, sin embargo sus vocales han mutado hacia un terreno más death metal dentro de aceleradas nubes post-rock, y su ideología basada en ambigüedad más nihilista. Todo esto dicho, Krallice nos regala un gran y agresivo álbum que no respeta ninguna regla. J.S.

Selección S&D: The Clearing


27 Primordial – Redemption At The Puritan's Hand

Por el título, uno puede pensar que se trata de un intento por redimirse ante los oídos de los puristas del género, pero nada más alejado de la realidad: Primordial conserva ciertos rasgos de black metal, pero al igual que Enslaved y Nachtmystium, han llevado el estilo hacia su propio terreno, transfigurándolo e imprimiéndole un sello único, con instrumentación sofisticada, vocales distintivas y tonos ceremoniales, en una mezcla que incluye algo de thrash metal y bastante de folk irlandés, pero que invariablemente sorprende, por la extraordinaria coordinación que logran mantener a un ritmo vertiginoso. J.M.

Selección S&D: Bloodied Yet Unbowed


26 Devil – Time To Repent

Noruega es un gran sembradero de talento y ahora lo dirige hacia el doom, género que en los últimos años se ha engrandecido gracias a sus nuevos exponentes. Devil es uno de ellos. Time To Repent es su álbum debut tras un demo en 2010. El disco es una obra sincera de principio a fin con riffs masivos que se clavan en la cabeza y letras llenas de ocultismo; esto último no sólo se aprecia en la composición, sino también en la imagen y producción, muy al estilo Pentagram y con un toque setentero. Temas a medio tiempo con la suficiente imponencia de un estilo que sobrepasa la perdición. S.A.

Selección S&D: At The Blacksmith's


35 – 26 l 25 – 16 l 15 – 6 l 5 – 1

Conferencia de prensa – Metal Female Mexican Voices

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Por Samuel Segura

Sentados a lo largo de la mesa, dos integrantes de cada banda esperaban su turno con el micrófono. En total eran diez personas, cuatro mujeres. Todos estaban ahí para hablar del Metal Female Mexican Voices, un “concierto que promueve las voces femeninas en la escena del metal mexicano en sus distintos subgéneros”, organizado por Dilemma.

Mystica Girls, El Cuervo de Poe, Nostra Morte, The Legion of Hetheria y Morante tocarán este sábado 3 de diciembre (2011) en el Circo Volador, para mostrar que el metal no es sólo para hombres. Buscan el apoyo de los organizadores, en un concierto que les permita sonar con la calidad de audio de las bandas internacionales. En algún momento, se mencionó en la conferencia de prensa que el apoyo de Dilemma irá más allá del Metal Female Mexican Voices, con presentaciones en América del Norte, del Sur y Europa.

“Al fin de cuentas es el mismo esfuerzo y se llega a ‘algo’ trabajando duro”, dijo la vocalista de Mystica Girls ante el cuestionamiento de qué significaba para ellas un evento de esa naturaleza, donde se apoya especialmente a las mujeres del metal. “Ser mujer en cualquier ámbito, siempre tienes que esforzarte al doble…porque en el ámbito del rock o del metal, de una mujer se cree que no es lo suficientemente ‘ruda’ o que esto no es para chicas, pero la verdad es que no”, aseveró la vocalista de Morante.

Las bandas explicaron qué significaba para ellas participar en el concierto, además de dar una breve semblanza de sus trayectorias. Nostra Morte, una banda de metal gótico que lleva cuatro años en activo,  presentará su primer disco Un cuento antes de Morir.  Morante, también de metal gótico, con once años de carrera, para el 2012 tendrán listo su tercer CD de estudio.

Otra banda de metal gótico, El Cuervo de Poe, de Guadalajara, y Mystica Girls hablaron de lo contentos que estaban por tocar en el evento “porque hacen mucha falta” ese tipo de apoyos. Será la primera vez que Mystica Girls (único conjunto de mujeres en su totalidad) pisará el escenario grande del Circo Volador.

Rick Loera, fundador de The Legion of Hetheria, levantó la voz para que la gente abra los ojos, que juzgue por sí misma la música de las bandas, de conocerlas. “El enfoque no debe ser de un evento de bandas nacionales. Es un evento, somos bandas y somos internacionales. Esa óptica hay que hacérsela ver al público: que las bandas mexicanas no son ‘mexinacas’, que las bandas mexicanas tenemos el nivel y la calidad de una banda extranjera”.

Abrirá el concierto El Cuervo de Poe, seguidos de Nostra Morte. En terceros estará Morante y cerrarán el evento Mystica Girls y The Legion of Hetheria.

Uno de los integrantes de Morante aseguró que el público podrá esperar un evento de gran calidad porque les ha costado trabajo y esfuerzo llegar a esa mesa. “Las bandas deben de atreverse a dejar huella en el metal nacional."

Boletos a la venta. 

Iced Earth – Dystopia

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Por Samuel Segura

Iced Earth
Dystopia

Century Media

Cuidado. Dystopia te tomará del cuello y comenzará a apretarlo. No va a soltarte hasta que te pongas frío y estés al borde de la muerte (Days of Rage). En tu agonía te dará tiempo, en el que podrás respirar y revalorar la vida (End of Innocence) y resignarte a perderla.

El panorama irá a peor. Lo único que podrás ver será oscuridad y caos (Anguish of Youth, Dark City). Intentarás escapar, querrás irte corriendo en búsqueda de un lugar más cómodo. Pero será inútil. Ese es el mundo en el que estás y, lo que puedas esperar de él importa poco. Por más que quieras cambiarlo y por más que luches, no serás más fuerte que él.

La nueva voz de Iced Earth, Stuart Block (Into Eternity), y la música de Jon Schaffer, dibujarán en tu cabeza los escenarios de un mundo imposible (Dystopia). Tan imposible que, por momentos, se asemejará mucho a nuestra realidad (End of Innocence). Ésa en la que escuchamos los pasajes power metaleros de la banda. Himnos de rebelión que gritan el fin de la vida y la incertidumbre de lo que se avecina, que te invitarán a imaginar y a pensar que ojalá en la realidad todo fuera distinto (Anthem).

Así, el pasado lucirá acogedor. No será historia, será el anhelo de un lugar habitable. Permanecerá en tu recuerdo, pero se hará pedazos de un golpe (Boiling Point). Rogarás porque el destino sea verdadero, para que te conduzca a lo que habías forjado durante tu vida: un futuro apacible, donde puedas reír y amar.

Hay algo en los hombres que los hace conservar la esperanza—aunque se encuentre sepultada por ellos mismos— ante la adversidad (Tragedy & Triumph). Porque lucharás otra vez, contracorriente, convencido de que, si no lo haces, será inevitable el colapso. No de lo que está a tu alrededor, no. Sino de ti mismo.

Anthrax – Worship Music

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Por Samuel Segura

Anthrax
Worship Music

Megaforce Records

"I’m ready, ready to begin, you bastard"

Que las bandas se tarden ocho años en sacar disco si el resultado es como Worship Music. Y que se olviden de su pasado glorioso. Como Anthrax. Porque, y aunque así lo parezca, no se puede hablar de un trillado “regreso”. Ni siquiera porque la banda tenga de vuelta en la voz a Joey Belladona, ni porque el disco salga a través de Megaforce Records. Ni porque giran con el Big Four. Y, tampoco, porque la portada sea casi idéntica al de su anterior We've Come for You All.

No. Porque no se trata de los zombies de Ian, Bello, Benante, Caggiano y Belladona. Son ellos en su mejor versión. Son Anthrax evolucionados, a los que le ha servido el respiro del estudio y de sí mismos. Así, el trabajo que Worship Music ofrece es tan grande como sus clásicos y tan fresco como sus discos recientes. Sí, mezcla el Among The Living con el Stomp 442. Como si sus discos de antaño se hubieran regrabado con una producción actual.

"In the end, I’m pounding on the door but, it’s already over"

Es un error grave no escuchar este disco. Y es un error no repetirlo una vez escuchado. Porque, y aunque desde el arranque te engancha, nos perderemos de mucho si nos conformamos con la primera vez. Démosle un par de vueltas, o tres. Para que se injerte en nuestro subconsciente y, para la próxima vez que lo escuchemos, el disco nos sepa cada vez mejor.

Hallaremos thrash y heavy metal de mucha potencia. De esa que te prende aunque no quieras. Aderezado con toques de "groove" y hasta death, gracias a los blastbeats de Charlie Benante. Joey Belladona pone la sal. Este disco no sería lo mismo sin él. Su voz es un cántico de sirena envolvente que no permite regresar del viaje al que te sumerge. La pimienta la ponen Scott Ian y Rob Caggiano con su juego guitarrero-boxístico, riffs al hígado.

"If you crawl, I’ll follow, I’ll follow…"

Por suerte, no es un disco perfecto. Si lo fuera, Anthrax debería retirarse con él. Un par de canciones bajan la intensidad. Son a medio tiempo, pesadas, como si cargaran un tráiler a cuestas. Aunque no les resta calidad, comparándolas con el resto del disco, evitaron que se llevara un diez. 

El álbum contiene un cover: New Noise de la banda sueca de hardcore, Refused; y un tributo a la leyenda británica, Judas Priest. Ahora, solo resta esperar otros ocho años, por favor.

Blind Guardian: Sagrado Anochecer

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Sábado 24 de Septiembre de 201
Circo Volador
México D.F.
Por Samuel Segura
Fotos: Germán García

Con la manta de fondo en la que se leía “Blind Guardian”, Glass Mind subió al escenario a cumplir su papel de telonero. Aún desde las gradas, la potencia de las guitarras se dejó caer sobre el público que ya vitoreaba “¡Guardian, Guardian, Guardian!”. No importó. Los mexicanos tocaron, al grito de ¡Viva México, cabrón!, hasta captar los aplausos y gritos que los hicieron ver como la banda estelar. Media hora bastó para convencer a la gente de que su música, particularmente la de su regrabado Haunting Regrets (leer reseña), vale la pena.

A las 9 de la noche los celulares iluminaron al Circo Volador, buscaron captar cada instante del inicio del concierto. Sacred Worlds comenzó a decapitar cabezas con el filo de sus guitarras. “Qué bueno estar de vuelta en México, 'you look exactly the same' (lucen exactamente igual) anunció Hansi Kürsch. La respuesta a gritos del público fue ensordecedora. Un minuto o dos en los que no se escuchaba algo distinto a las gargantas de los asistentes.

Hansi, André Olbrich y Marcus Siepen estuvieron al frente. Al teclado y bajo los relegaron al plano en que se acostumbra colocar la batería (Frederik Ehmke). Incluso cambiaron de bajista durante el show, pero la disposición de los integrantes en el escenario nada tuvo que ver con la ejecución y el sonido que produjeron. Cada nota, especialmente las de Ehmke, sonó impecable en Welcome To Dying.

Kürsch no dejó de hablar en cada canción: la presentaba, contaba algo referente a su temática o a la historia detrás de ella, o lo que quería hacer con el público para cantarla. En Time Stands Still (At The Iron Hill), los hizo corear la línea melódica de la guitarra rítmica. Les siguió Turn The Page y Majesty, tema por la que la gente tuvo que gritar su título una y otra vez para que la banda se convenciera de tocarla.

Era una “fiesta grande”. Las luces verdes se movieron al ritmo del doble bombo durante las composiciones que llevaban el sello del género manufacturado en Alemania, el power metal. Así, sonaron Mirror Mirror y Tanelorn (Into The Void). Las velas fueron la luz de los celulares, y las palmas la base para Lord of the Rings.

Pero la gente ya no aguantó más sin escuchar Valhala. “Valhalla/Deliverance/Why've you ever forgotten me/” cantó el público, primero con el grupo, luego solos, después con batería y solos al final. Nada más épico que los fanáticos cantando las canciones que los convocan. 

El ánimo incansable de los asistentes y de los germanos alargó el concierto hasta pasadas las 11 de la noche. Durante el encore, sonaron Wheel Of Time, The Bard's Song y, para concluir, con la bandera de México atrás y un sombrero de charro en los tambores, el cover de The Regents, Barbara Ann.

“Muchas gracias y hasta luego”.

SETLIST
Sacred Worlds
Welcome To Dying
Nightfall
Time Stands Still (At The Iron Hill)
Traveler In Time
Turn The Page
Majesty
Bright Eyes
Tanelorn (Into The Void)
Lord Of The Rings
Valhalla
And Then There Was Silence
ENCORE
Wheel Of Time
The Bard's Song
Mirror Mirror
Barbara Ann

 

Born Of Osiris: En Vivo en México

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Sábado 9 de Julio 2011
Kingston Club
México D.F.
Por Samuel Segura
Fotos: Archivo/markcoatsworth

El Kingston estaba a tope. A las siete de la noche, hora en que el cartel anunciaba el inicio del evento, aún tocaban los teloneros, que iniciaron desde un par de horas antes. Las bandas mexicanas Last Divine Massacre, DDT, Wanted for Murder y Beheading, comenzaron a calentar el ambiente. Literalmente, porque el calor se percibía al entrar. Arcadia Libre y Culminated fueron los dos últimos antes de Born Of Osiris

El recibimiento del público (de esa escena que aún perdura, quizá con menos brillo pero con la misma fuerza, la del deathcore) para las bandas mexicanas fue ejemplar. A todas se les puso atención y su debido apoyo. Se notó esa unión que en otros toquines igualmente 'underground' no se alcanza a percibir, que con otras bandas mexicanas no se da. Se armó el mosh desde entonces, los brincos y algunas patadas, baile característico en este estilo tan cercano al death metal y demás géneros extremos.

A pesar del retraso, el público no dejó de gritar “Born, Born, Born”. Mientras la banda de Chicago buscaba la mejor ecualización posible, sonaron los primeros acordes de Born to be Wild de Steppenwolf. Cuando por fin salieron a escena, Born Of Osiris no sonó mucho mejor que las bandas teloneras. Es decir, los abridores sonaron bien, potente, aunque con cierta saturación, pero todo en su lugar. Hubo, por fin, un equilibrio de audio entre los grupos que inauguraron y los estelares extranjeros. Por fin.

La primera vez en México de ésta banda, duró cerca de 45 minutos. Poco tiempo, pero efectivo al momento de tocar. Sonaron canciones de sus tres materiales en estudio: Open Arms to Damnation, Recreate, Follow the Signs, Abstract Art,… todas ellas una tras otra, por la premura del tiempo y la energía del público que Ronnie Canizaro (voz) y Joe Buras (teclado), no dejaron de agradecer. A cada minuto dieron todo de sí. Público y banda. 

Un reflector era toda la iluminación. Encendía una vez sí y otra no para iluminar a este conjunto tan joven como sus iguales mexicanas. Puños arriba y patadas armaron el mosh, en  temas como Bow Down y Ascension. La gente coreaba “one more song, one more song” (una canción más), en espera de que Born Of Osiris no abandonara el escenario. Cuando se encendieron las luces de nuevo, el lugar comenzó a vaciarse. Ya todos estaban afuera con la banda, ahora en espera de un autógrafo o una foto para el recuerdo.

In Flames – Sounds Of A Playground Fading

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Por Samuel Segura

In Flames
Sounds Of A Playground Fading

Century Media

A partir de Reroute to Remain de 2002, In Flames ha cambiado su sonido disco tras disco, sin mirar atrás.  Sus primeros trabajos (Lunar Strain, The Jester Race) han quedado muy lejos de la música que realizan actualmente. El propio Reroute To Remain ya suena un tanto alejado de este nuevo Sounds Of A Playground Fading, a pesar de seguir una línea compositiva similar, de guitarras graves, voces limpias en composiciones más lentas, y un enorme sentido de la melodía.

La música, en principio, es muy sencilla, pero no lo es. Sí, es un disco en la vena más experimental del grupo que parece entrar fácil, pero que, poco a poco, te atrapa a cada escucha por esa complejidad disfrazada. Hay elementos inéditos de este LP, cosas qué descubrir después de escucharlo un par de veces.

La salida de Jesper Strömblad se nota en parte. No hay gran diferencia, pero algo en este Sounds of a Playground Fading es distinto del anterior A Sense Of Purpose, material con que más similitudes guarda. Y esa difstinción radica en las guitarras. El juego entre Niclas Engelin y Björn Gelotte es lo más interesante en las trece canciones que aquí hay (Ropes, Fear is the Weakness), además de la despedida de uno de los fundadores del grupo con Jester´s Door.

La producción del álbum es impecable. Así como In Flames camina hacia delante (o hacia un lado, como se guste ver) compositivamente, sus producciones cada vez son mejores. El bajo de Peter Iwers y la batería de Daniel Svensson brindan contundencia, peso. Se distinguen claramente y dejan vivir a las guitarras en ese mundo pararalelo en que se desarrollan.

La voz es fundamental. Anders Fridén es una vocalista con un registro cada vez más trabajado, particular y reconocible que explora nuevos derroteros no escuchados antes en él. Y las letras se incrustan más en las honduras de los sentimientos humanos con un trasfondo de tipo social, transgresor, de luchas internas y externas (Deliver Us).

La velocidad de discos pasados no desaparece por completo. Hay partes death melódicas que la agrupación no ha dejado de lado (The Puzzle, Enter Tragedy), pero son las menos. En el disco perduran ambientaciones, acústicos, violines, y melodías sobre guitarrazos lentos, potentes. Hasta una canción totalmente relajada como Liberation. Pero no es algo que deba asustar de In Flames. Ellos ya han marcado su camino desde hace mucho tiempo.

Anaal Nathrakh – Passion

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Por Samuel Segura

Anaal Nathrakh
Passion

Candlelight Records

Un ruido extraño, interferente, comienza. Lo acompaña una guitarra acústica y lo que parecen unos gritos femeninos. Pero, es difícil tener la certeza de ello. El caos sonoro y la distorsión, impiden identificar aquello que suena al margen de la música. Sin embargo, ese desorden auditivo se percibe completamente planeado, adrede.

Sexto álbum desde 2001, a la banda británica Anaal Nathrakh no le afectan los años. Ni el género musical. Porque en Passion, los sonidos black, tanto melódico como old school tienen espacio, sin inclinarse por ninguno. Incluso un tufo grind/death se apodera por momentos del álbum, como la pasión se apodera de los hombres y de sus actos.

El dúo inglés realiza su música desde lo profundo de sus entrañas, lejos del cliché del género (en donde los rostros maquillados y los picos en muñequeras predominan). Hay gritos angustiantes que sobrepasan las barreras de los idiomas aquí utilizados, porque gritar en francés o en inglés resulta lo mismo. Esos gritos se entremezclan con voces limpias, más digeribles y propias de los sonidos black más modernos.

Muchas veces, en vez de una letra, suenan quejidos. Ruidos, ambientaciones, sampleos que encajan con la interminable sucesión de blastbeats y solos disonantes. Y en otras ocasiones, las canciones se asemejan entre sí, principalmente por algunos riffs. Hasta el grado de compararlas y diferenciarlas en el acto. Es por ello que este álbum debe escucharse sin pensamientos previos, como si la casualidad nos hubiese llevado hasta él.

Su estructura caótica y compleja se rompe por momentos y tras varias escuchas. Passion no entra a la primera, ni a la segunda. Entra a la séptima, a la octava. Ello no indica que sea un disco insufrible, al contrario. Invita a escucharlo una vez y las veces que sea necesario para intentar digerirlo mejor. Porque, al final de cada escucha, la sensación de que es necesario volverlo a oír, no termina. 

Stratovarius – Elysium

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Por Samuel Segura

Stratovarius
Elysium

Victor

Hace tres discos que Stratovarius no conseguía un sonido como en Elysium. No. Quizá la palabra “sonido” sea inadecuada. Porque la producción no dista mucho de la que escuchamos en discos previos. Entonces se trata de un asunto de composición, de canciones que pegan directo al hígado. Hay una magia en su música que te impide, siquiera, pensar en cambiar de pista. Mucho menos en detenerla.

Tampoco se trata de sorpresas o cambios radicales. Aquí no hay voces guturales, riffs endiablados, ni brutalidad desmedida —para aquellos que la piden a gritos en cada disco que escuchan y que reclaman, sorprendidos, al momento de oír estas “joterías”—. Es la natural evolución de Elements Pt.II, Stratovarius o Polaris: velocidad intercalada con medios tiempos, ambientaciones y los solos inclementes.

Es un paso adelante, o dos. Entra fácil, ligero. Y ello no quiere decir que su calidad desmerezca a los oídos exigentes de los fans o de cualquier escucha del metal, o de cualquiera que se tope con el CD.  Se trata de calidad a flor de piel. Sin cáscara. Para disfrutarse de lleno, desde el inicio. Por eso comienza con canciones de tanto punch como Darkest Hours y Under Flaming Skies, para que no te pierdas un segundo del Elíseo.

Es un material que refleja la música del siglo que vivimos, donde los pianos ya son parte del escenario metalero. En el que la pureza se concentra en las letras. No se estanca en el pasado, camina por sí mismo. Aunque por momentos se sienta lento y la escucha tropiece un poco. Porque ya no hay velocidades estratosféricas, como en sus primeros materiales. La rapidez aquí se llama: Infernal Maze, The Game Never Ends y Event Horizon.

Matias Kupiainen, Lauri Porra, Jörg Michael y sobre todo, Timo Kotipelto, muestran la madurez, la entereza que se busca en un álbum de power metal, que se busca en una banda ya establecida en los oídos de muchos. Lo mejor de esa etapa es que vendrán a México con otros que siguen perfeccionándose: Helloween. A escuchar Elysium antes de que eso pase.