Home

Noticias

In Flames – Sounds Of A Playground Fading

8 comentarios

Por Samuel Segura

In Flames
Sounds Of A Playground Fading

Century Media

A partir de Reroute to Remain de 2002, In Flames ha cambiado su sonido disco tras disco, sin mirar atrás.  Sus primeros trabajos (Lunar Strain, The Jester Race) han quedado muy lejos de la música que realizan actualmente. El propio Reroute To Remain ya suena un tanto alejado de este nuevo Sounds Of A Playground Fading, a pesar de seguir una línea compositiva similar, de guitarras graves, voces limpias en composiciones más lentas, y un enorme sentido de la melodía.

La música, en principio, es muy sencilla, pero no lo es. Sí, es un disco en la vena más experimental del grupo que parece entrar fácil, pero que, poco a poco, te atrapa a cada escucha por esa complejidad disfrazada. Hay elementos inéditos de este LP, cosas qué descubrir después de escucharlo un par de veces.

La salida de Jesper Strömblad se nota en parte. No hay gran diferencia, pero algo en este Sounds of a Playground Fading es distinto del anterior A Sense Of Purpose, material con que más similitudes guarda. Y esa difstinción radica en las guitarras. El juego entre Niclas Engelin y Björn Gelotte es lo más interesante en las trece canciones que aquí hay (Ropes, Fear is the Weakness), además de la despedida de uno de los fundadores del grupo con Jester´s Door.

La producción del álbum es impecable. Así como In Flames camina hacia delante (o hacia un lado, como se guste ver) compositivamente, sus producciones cada vez son mejores. El bajo de Peter Iwers y la batería de Daniel Svensson brindan contundencia, peso. Se distinguen claramente y dejan vivir a las guitarras en ese mundo pararalelo en que se desarrollan.

La voz es fundamental. Anders Fridén es una vocalista con un registro cada vez más trabajado, particular y reconocible que explora nuevos derroteros no escuchados antes en él. Y las letras se incrustan más en las honduras de los sentimientos humanos con un trasfondo de tipo social, transgresor, de luchas internas y externas (Deliver Us).

La velocidad de discos pasados no desaparece por completo. Hay partes death melódicas que la agrupación no ha dejado de lado (The Puzzle, Enter Tragedy), pero son las menos. En el disco perduran ambientaciones, acústicos, violines, y melodías sobre guitarrazos lentos, potentes. Hasta una canción totalmente relajada como Liberation. Pero no es algo que deba asustar de In Flames. Ellos ya han marcado su camino desde hace mucho tiempo.

Anaal Nathrakh – Passion

No hay comentarios

Por Samuel Segura

Anaal Nathrakh
Passion

Candlelight Records

Un ruido extraño, interferente, comienza. Lo acompaña una guitarra acústica y lo que parecen unos gritos femeninos. Pero, es difícil tener la certeza de ello. El caos sonoro y la distorsión, impiden identificar aquello que suena al margen de la música. Sin embargo, ese desorden auditivo se percibe completamente planeado, adrede.

Sexto álbum desde 2001, a la banda británica Anaal Nathrakh no le afectan los años. Ni el género musical. Porque en Passion, los sonidos black, tanto melódico como old school tienen espacio, sin inclinarse por ninguno. Incluso un tufo grind/death se apodera por momentos del álbum, como la pasión se apodera de los hombres y de sus actos.

El dúo inglés realiza su música desde lo profundo de sus entrañas, lejos del cliché del género (en donde los rostros maquillados y los picos en muñequeras predominan). Hay gritos angustiantes que sobrepasan las barreras de los idiomas aquí utilizados, porque gritar en francés o en inglés resulta lo mismo. Esos gritos se entremezclan con voces limpias, más digeribles y propias de los sonidos black más modernos.

Muchas veces, en vez de una letra, suenan quejidos. Ruidos, ambientaciones, sampleos que encajan con la interminable sucesión de blastbeats y solos disonantes. Y en otras ocasiones, las canciones se asemejan entre sí, principalmente por algunos riffs. Hasta el grado de compararlas y diferenciarlas en el acto. Es por ello que este álbum debe escucharse sin pensamientos previos, como si la casualidad nos hubiese llevado hasta él.

Su estructura caótica y compleja se rompe por momentos y tras varias escuchas. Passion no entra a la primera, ni a la segunda. Entra a la séptima, a la octava. Ello no indica que sea un disco insufrible, al contrario. Invita a escucharlo una vez y las veces que sea necesario para intentar digerirlo mejor. Porque, al final de cada escucha, la sensación de que es necesario volverlo a oír, no termina. 

Glass Mind – Haunting Regrets

5 comentarios

Por Pablo Barrios

Glass Mind
Haunting Regrets

Independiente

Uno de los géneros que están ganando más adeptos dentro de la escena mexicana es sin lugar a duda el metal progresivo, misma que es conocida por ser cuna de grandes bandas de death metal y agrupaciones extremas. Nuevamente México está generando grupos de calidad y ahora con un estilo más técnico.

Desde el Distrito Federal, aparece un conjunto de nivel internacional, la cual seguro dará de que hablar en el futuro. Glass Mind, con su disco debut Haunting Regrets, promete muchísimo y más de lo que uno se imagina; con una historia de formación interesante que cuenta con viajes a Japón, concursos y una joven instrucción musical de parte de sus integrante, Glass Mind se sumerge a un estilo poco transitado en un país que no tiene una tradición de rock progresivo, igualmente a pesar de esos contras de no tener referentes directos en su nación. El debut no podría ser más que auspicioso.

Haunting Regrets es editado en 2008 pero con una re-grabación y un tema inédito, el disco revive su potencial este 2011 donde encontramos canciones muy técnicas, intrincadas, bien pensadas y con una complejidad bastante envidiable; Glass Mind no es la típica banda promedio que siempre anda dando vuelta y no llegan a nada, sino todo lo contrario, parece que están decididos a dejar una huella muy importante en el metal mexicano y por lo menos en su debut lo hacen notar a creces.

Influenciados mayormente por bandas progresivas y modernas como Symphony X, Dream Theater, etc, los miembros del grupo logran tomar varios elementos de los mencionados para crear su propio proyecto,completamente cantado en inglés. El CD transcurre de una forma que fluye naturalmente, no se siente forzado en ningún momento, logran sorprender por su destreza a la hora de presentar los nueve temas que presenta el álbum, los arreglos son excelentes, el ejemplo más claro es Your Name In Silence, el cual dura diez minutos y en ningún instante decae la atención; la instrumental Crepusculum Vehementis, la acústica That Weird Thing, son grandes joyas de un álbum que vale la pena ser escuchado con atención y detalle. En ciertos puntos no pueden separarse de ese sonido tan característico del género porque es su primer LP, por suerte eso no le quita potencia, con el paso del tiempo encontrarán su propio lugar para lograr todavía más el impacto en su música.

Glass Mind es el más claro ejemplo de que en México hay grandes bandas con diferentes propuestas dispuestas a traspasar fronteras inimaginables. Haunting Regrets es un disco que se disfruta, es un debut que muchos quisieran hacer y esperemos que sigan entregando material ya que pueden convertirse en una de las mejores exportaciones del país en mucho tiempo, por el momento ya es una promesa asegurada.

Between The Buried And Me – The Parallax: Hypersleep Dialogues

7 comentarios

Por Alberto Torres

Between The Buried And Me
The Parallax: Hypersleep Dialogues

Metal Blade Records

Between The Buried And Me dejó de ser, desde hace mucho tiempo, una joven promesa del metal progresivo, sin embargo, con este disco comienzan a escribir su nombre dentro de la historia del metal, desde este punto comienzan a ser un referente para generaciones futuras y forjando una historia, pronto estarán a la par de bandas estandartes como Dream Theater, Opeth, entre otros.

Muchos consideramos que el momento cumbre de la creatividad de este grupo, se alcanzó con su disco Colors (2007), pasando por así decirlo, por un pequeño altibajo con The Great Misdirect (2009) pero con The Parallax: Hypersleep Dialogues han sacado lo mejor de cada uno de ellos y de la mano de su nueva disquera Metal Blade Records, comienza una nueva era.

Simplemente basta con echar un vistazo al concepto que rodea el álbum –dos humanos que viven millones de años luz uno del otro y las decisiones que tomen podrían cambiar su vida o el curso del universo- podemos darnos cuenta de lo ambicioso de esta nueva entrega, he aquí donde radica la grandeza de este magnífico conjunto.

Sin profundizar en la descripción detallada de cada canción que conforma el CD, es de menester señalar que desde el momento en que comienza éste, el oyente se sumerge en un trance que lo transportará por cortes agresivamente escalofriantes, melodías bellas, y ejecuciones impecablemente majestuosas. Una increíble capacidad de crear atmosferas musicales donde están de regreso aquellas intromisiones de géneros diferentes dentro de una misma canción a las que nos acostumbraron en Colors y que no terminan por aburrirnos.

Si de algo tenemos que pecar es de reprocharles a BTBAM el traer de vuelta lo pesado y poderoso, pero no incluir ese gancho constante, es decir, los riffs que hagan que la sangre se te acumule en la cabeza al moverla despiadadamente.

The Parallax: Hypersleep Dialogues, es un viaje que te hará sentir por momentos poderoso, en otros deprimido, así como logrará enchinarte la piel pero nunca aburrirte. Larga vida a la creatividad y la solemnidad de este paralaje.

Symfonia – In Paradisum

6 comentarios

Por Pablo Barrios

Symfonia
In Paradisum

Avalon/Marquee

Uno de los trabajos más anticipados de este año ya está entre nosotros y hay que confesarlo, es una bomba a punto de explotar si todo sale como se tiene planeado ya que no es cualquier grupo, sino que Symfonia es una agrupación donde hay varias estrellas del mundo del heavy melódico, y el nerviosismo por saber de que se trataba el proyecto no era para menos.

Desde la abrupta salida de StratovariusTimo Tolkki anduvo divagando entre proyectos paralelos como Revolution Renaissance donde tuvo su pequeño auge y revancha; del otro lado, Andre Matos, quien a pesar de haber salido de Angra hace ya muchos años siempre se pudo mantener en pie con su carrera solista y proyectos paralelos con Shaaman. Este dúo dinámico acompañado por Jari Kainulainen (Stratovarius, Evergrey), Mikko Härkin (Sonata Arctica) y Uli Kusch (Helloween), logran una placa bastante armoniosa, donde toda la banda sabe aprovechar sus habilidades dado el poco tiempo juntos.

Sabíamos que Symfonia iba a ser un megagrupo de power-metal lisa y llanamente. En esta oportunidad podríamos ver si esta formación de superestrellas lograría tener la misma relevancia dentro de la escena como la tuvieron con sus ex-agrupaciones y con In Paradisum, por lo menos logran llamar la atención de muchos con una fuerte entrega pero lamentablemente bastante predecible y sin grandes novedades.

Ahora bien, todos nos preguntábamos como iba a sonar Symfonia; al escuchar los primeros minutos nos damos cuenta que la batuta de esta sinfonía melódica la tiene Timo Tolkki, lo primero que se nos viene a la mente es –Stratovarius – y no estamos muy alejados de la realidad ya que tiene la insignia del guitarrista finlandés en todas partes, con solos de guitarra ultra rápidos, los temas suenan muy parecidos a su ex-grupo, no igual, pero bastante similar. Se pueden encontrar muchas coincidencias en las estructuras de las canciones, en como están hechas las melodías vocales, todo un conjunto de cosas que nos lleva siempre a un mismo lugar como por ejemplo en el tema Come by the Hills con un cierto parecido mínimo a Black Diamond.

¿Symfonia es Stratovarius 2.0, solo con la aportación de Andre Matos y aliados? Absolutamente no, cada integrante aporta lo suyo para que In Paradisum salga adelante, no solo nos encontramos con el clásico power metal finlandés que registró Timo, sino que también suena mucho a varias bandas alemanes conocidas variando entre temas rápidos y baladas. La voz del vocalista brasileño como siempre brilla en cada estrofa que interpreta y sobresale ante los demás; la producción es super cristalina, muy bien cuidada y lograda por lo cual se disfruta mucho escucharlos tocar. 

In Paradisum pierde completamente en la originalidad, pero en su debut quisieron estar a salvo, no arriesgando mucho, siguiendo territorios conocidos entre todos y es entendible. Fánaticos de Stratovarius pueden estar más contentos, fánaticos de Angra pueden estar mas que satisfechos. Symfonia con su primer disco no lograron grandes sorpresas, solo grandes canciones.

Stratovarius – Elysium

2 comentarios

Por Samuel Segura

Stratovarius
Elysium

Victor

Hace tres discos que Stratovarius no conseguía un sonido como en Elysium. No. Quizá la palabra “sonido” sea inadecuada. Porque la producción no dista mucho de la que escuchamos en discos previos. Entonces se trata de un asunto de composición, de canciones que pegan directo al hígado. Hay una magia en su música que te impide, siquiera, pensar en cambiar de pista. Mucho menos en detenerla.

Tampoco se trata de sorpresas o cambios radicales. Aquí no hay voces guturales, riffs endiablados, ni brutalidad desmedida —para aquellos que la piden a gritos en cada disco que escuchan y que reclaman, sorprendidos, al momento de oír estas “joterías”—. Es la natural evolución de Elements Pt.II, Stratovarius o Polaris: velocidad intercalada con medios tiempos, ambientaciones y los solos inclementes.

Es un paso adelante, o dos. Entra fácil, ligero. Y ello no quiere decir que su calidad desmerezca a los oídos exigentes de los fans o de cualquier escucha del metal, o de cualquiera que se tope con el CD.  Se trata de calidad a flor de piel. Sin cáscara. Para disfrutarse de lleno, desde el inicio. Por eso comienza con canciones de tanto punch como Darkest Hours y Under Flaming Skies, para que no te pierdas un segundo del Elíseo.

Es un material que refleja la música del siglo que vivimos, donde los pianos ya son parte del escenario metalero. En el que la pureza se concentra en las letras. No se estanca en el pasado, camina por sí mismo. Aunque por momentos se sienta lento y la escucha tropiece un poco. Porque ya no hay velocidades estratosféricas, como en sus primeros materiales. La rapidez aquí se llama: Infernal Maze, The Game Never Ends y Event Horizon.

Matias Kupiainen, Lauri Porra, Jörg Michael y sobre todo, Timo Kotipelto, muestran la madurez, la entereza que se busca en un álbum de power metal, que se busca en una banda ya establecida en los oídos de muchos. Lo mejor de esa etapa es que vendrán a México con otros que siguen perfeccionándose: Helloween. A escuchar Elysium antes de que eso pase.

Deicide – To Hell With God

9 comentarios

Por Alberto Torres

Deicide
To Hell With God

Century Media

“El primer pecado de la humanidad fue la fe; la primera virtud la duda”Carl Sagan

En un mundo en donde la gente vive cada vez más bajo las reglas que dictan las instituciones religiosas, hay quienes sin escrúpulos expresan su repudio y odio contra quienes imponen una forma de vivir; lo hacen a través de guitarras que engendran riffs monstruosos, baterías implacables capaces de derrumbar iglesias, bajos que hacen retumbar el cielo y terroríficas voces guturales que golpean sin precedentes a cualquier deidad, y sin duda una de las mejores bandas en hacerlo es Deicide.

Deicide, tras una ausencia de alrededor de tres años, regresa con un disco que los reafirma como una de los grandes grupos de brutal-death metal norteamericano; una nueva entrega discográfica que fortalece la esencia de este conjunto, y lo hace con un título contundente y muy a su estilo, To Hell With God, acompañado de música intensa y directa con la intención de mandar no sólo a todo el mundo al infierno, sino también al mismo Dios.

La primera canción, To Hell With God, es el comienzo de una catarsis que tendría pequeñas regulaciones de intensidad, y no hay mejor manera de empezarlo que violentamente, como se debe hacer en el death.

Sin poder respirar aunque sea un poco, llega la devastadora Save Your, con un poderoso blast beat de parte de Steve Asheim, que progresivamente va cobrando protagonismo junto a las guitarras de Jack Owen y Ralph Santolla, concibiendo así una pieza musical en donde siempre está presente ese ritmo pegajoso, irresistible para saltar al mosh pit. Esta podría ser la mejor rola del disco; 3:33 minutos de pura intensidad, con riffs brutales llenos de actitud, y una macabra voz de Glen Benton que es acompañado por guturales agudos en todo momento, además del respectivo sólo, cortesía de Ralph Santolla, como es de esperar.

“Para ti yo soy un ateo, para Dios soy la Oposición Leal”Wody Allen

En canciones como Witness of Death, Conviction, Empowered by Blasphemy, Angels in Hell, la intensidad baja ligeramente; se opta por estructuras más sencillas, sin embargo, no por eso dejan de ser agresivas. Ni perder el toque típico de Deicide.

Siendo Deicide un banda que se ha ido consolidando aún más y más en la escena a pesar de los cambios de formación, entre otras cosas es de esperar que sólo tengamos que leer el nombre de las siguientes canciones: Hang In Agony Until You’re Dead, Servant Of the Enemy, para saber lo que nos depara. Tracks nada fuera de lo normal, un poco más pesadas que las anteriores, pero si algo se tiene que mencionar es que lo heavy y obscuro vuelve a apoderarse del LP, con arreglos discretos pero que hacen al material mucho más interesante.

¿Se les había olvidado que es la brutalidad? El final del disco se acerca y llegan dos de los mejores cortes de este larga duración que ubica a esta agrupación como la Banda del Mes en Search & Destroy.

Into the Darkness You Go
, la penúltima canción, trae de vuelta el doble bombo al unísono de las guitarras y riffs básicos pero pesados, que dan pie al controversial Benton para hacer lo suyo de la mejor manera.

Llega así el finaL, sin antes mencionar que se nota una producción más sólida, con mejores arreglos que hacen por demás interesante este CD que a su antecesor, Till Death Do Us Part.

En How Can You Call Yourself A God, la brutalidad se apodera de los cinco miembros para concebir el tema que cierra el disco, y qué mejor que hacerlo con solos despiadados a lo largo de esta, un feroz coro que hacen de esta, una pieza musical bestial para concluir To Hell With God.

Dawnbringer – Nucleus

1 comentario

Por Javier "Show" Villalpando

Dawnbringer
Nucleus

Profound Lore Records

El heavy metal resulta maravilloso, contagioso, otorga un sentido de empoderamiento, de fuerza y de fidelidad a un sonido que se convierte en la banda sonora de la vida de millones de personas. Esa grandeza (y a la vez sencillez), es captada maravillosamente en el cuarto álbum de Dawnbringer, la banda de Chicago liderada por Chris Black, uno de los héroes secretos del metal estadounidense.

Desde su disco pasado In Sickness And In Dreams, Dawnbringer amenazaba su tremenda grandeza compositiva y poderosas guitarras, sin embargo, la identidad era un elemento del que carecían, no porque se parecieran a otra banda, sino por un sonido inconstante en el que disfrazaban su virtuosismo para hacer canciones con estructuras más del death metal y sonidos menos pulidos.

Pero en 2010 llegó Nucleus, una aplastante obra consistente de inicio a fin, en el que el principal personaje del álbum es “la canción”, temas que hacen recordar el por qué el heavy metal es tan amado, el porque ese póster de Maiden o ese parche de Motörhead están en donde están. Nucleus está lleno de metal orgánico, conciso, preciso, sincero y clásico, y lo hacen mejor que las bandas europeas que claman hacer ese tipo de metal y se pierden en el intento.

Dawnbringer se basa en el thrash metal, pero no en ese thrash que se muta hacia lo punk, si no el thrash concebido en la NWOBHM, con rapidez pero con fluidez y melodía, combinado con inteligentes cambios de ritmo “a la MaidenPriest” y con una voz carraspera tipo el Hetfield de antaño, o bien un Lemmy con menos cigarrillos.

So Much For Sleep abre el disco a modo de trailer cinematográfico. Sobre lo que encontraremos ahí dentro, de acuerdo a la declaración anterior, las canciones son el actor principal de esta obra redonda que no cojea, y que se amalgaman perfectamente una con otra sin llegar a ser monótono, aburrido o lineal; por el contrario, canciones como Like An Earthquake, toman las riendas por un camino trepidante y oscilante, que pasa de lo lento a lo rápido y que galopa en un ritmo de bajo muy a la John Paul Jones. Quizá The Devil y Swing Hard sean mejores ejemplos de cómo una canción redonda y bien armada, no necesita ser compleja ni llena de talento desbordado para ser disfrutable y coreable.

Dawnbringer y su Nucleus, nos traen un excelente álbum de heavy metal clásico que aterrizó en el 2010 para venirnos a recordar el por qué tener fe en el género, el por qué vale la pena alzar un encendedor en un concierto, vestir ese viejo chaleco y hacernos ver que aún hay héroes que levantan un clásico estandarte que el viento nuevo y turbio jamás hará caer.

Kylesa – Spiral Shadow

No hay comentarios

Por Javier "Show" Villalpando

Kylesa
Spiral Shadow

Season Of Mist

Kylesa es una banda con sólo una década de existencia, su primer álbum no ha cumplido ni siquiera esos 10 años (Kylesa, 2002), sin embargo con constancia y después de cinco discos han llegado a la cúspide de su carrera musical con el magistral Spiral Shadow. Apenas en 2009 –con Static Tensions–, se aventuraron hacia un sonido más pulido y refinado; lo que habla de una agrupación que gusta de componer, de crear y de seguir retándose a ellos mismos musicalmente.

Geográficamente, son pertenecientes a la escena de metal de Georgia, particularmente Savannah, por lo que las comparaciones con Mastodon, Baroness, Black Tusk y Rwake, son imperativas, sin embargo, ellos disiden por sus raíces más punk, la inclusión de psicodelia y la ausencia de meterse a terrenos progresivos, por lo que sus canciones, así como son cortas, son concisas, pegajosas y son parte de una estructura general llamada álbum.

El sludge metal que hace Kylesa tienes profundas raíces en los bares underground, su contenido denota que fue concebido y creado, en gran medida, para ser apreciado en vivo. La inclusión de dobles baterías, la combinación irónica de dos voces, las trepidantes guitarras gemelas y una composición que ha ido evolucionando disco con disco, lleva a Kylesa al lógico resultado que es Spiral Shadow, si analizamos su carrera de inicio al día de hoy, se evidencia que no hay paso en falso, y que todo es consecuencia del movimiento anterior.

Spiral Shadow contiene grandes canciones, con toques más de rock & roll, como Don’t Look Back o To Forget, con ritmos más sobrios y con la melodía más tomada en cuenta, y no es que Kylesa se haya convertido en Torche, pero sí se valieron de otras influencias para sonar menos crudos y más como banda pensante. La pareja que hacen Laura Pleasants y Phil Cope en las voces y guitarras, es la yuxtaposición de la dulzura y la rudeza, justo lo que Kylesa apunta a ser, y se nota evidentemente en las canciones, cada una con una genética distinta.

Sin embargo, a pesar de que las canciones son fuertes, Spiral Shadow funciona mejor como experiencia completa, de inicio a fin, sin pausas, es como dejar que una bola de nieve se vaya haciendo más grande conforme los temas avanzan y nos vamos inundando en la espesura de lo que Kylesa pretende y logra con este CD.

Psicodelia, pesadez, amalgama y consistencia, es lo que demuestra Kylesa con este álbum, su mejor sin duda hasta la fecha, y en el que nos dejan claro que sólo son parte de su propia escena, que los límites para ellos no son líneas, sino espirales sin fondo, y que en un mundo libre como lo es el metal, pueden seguir manteniendo su actitud cruda del punk, combinada con la concepción y creación del hombre/mujer pensante, que no teme dar pasos adelante. Sin duda el metal moderno más significativo junto con Baroness, Mastodon y High On Fire.

Witchcurse – Heavy Metal Poison

No hay comentarios

Por José Luis Cano

Witchcurse
Heavy Metal Poison

Inferno Records

Los que mencionan que el “heavy metal está de regreso”, no sé en dónde estaban metidos. El heavy metal nunca se ha ido, ni en esos años en que el thrash y el grunge, el geath, el glack y el gótico eran los géneros de moda. Que fuera menos popular es otra cosa. Sin embargo, de unos años para acá se ha notado una fuerte tendencia a que nuevas bandas retomen el sonido y estilo de los 80. El asunto es que unos lo hacen bien y otros no. Lo peor que puede hacer un grupo es copiar a sus héroes pues eso te hace ser simplemente un clon de quinta categoría y una banda sin futuro, o si bien les va, una fama efímera.

Este es el caso de Witchcurse, que se aferran tanto a ser "trues", que dejan de lado un elemento esencial: tener personalidad propia. Por supuesto que no van a descubrir el hilo negro, pero si se van a  fusilar a alguien, que al menos sea de manera más discreta. Aquí escucharán por todos lados referentes y lugares comunes de la ola británica (NWOBHM), pero de forma apática: canciones sin un riff poderoso, un coro llamativo, no hay dinamismo, aunque se esfuerzan. Y ciertamente la producción no ayuda en lo más mínimo, de hecho está dispareja. El vocalista/bajista, que responde al apelativo de Possessed, no tiene muy buena voz; el trabajo de guitarras está decente, la batería cumple a duras penas el trabajo. Por todo ello, no es un disco que sea muy necesario conseguir.

A pesar de todo, hay buenas rolas: Heavy Metal Kamikaz y Drinkers From Hell. Lo preocupante de todo es que no es una banda muy nueva, ya tiene algunas cuantas grabaciones, y creo que no hay mucha mejoría al paso de los años.