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Machine Head pateando traseros en el Circo Volador

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TXT: Bobber Péres   FOT: Rebeca Martell – Archivo Search n Destroy

Machine Head es una de las más grandes bandas de la historia del Heavy Metal y el Rock.Tal vez muchos no compartan mi opinión, y es obvio que muchos no lo ven así en México ya que Machine Head tuvo que tocar en un Circo Volador que con trabajo se lleno a la mitad. Tal vez un poco decepcionante para una banda que esta acostumbrada a hacer giras por grandes arenas en el gabacho y encabezar algunos de los más importantes festivales europeos. 

En México sigo oyendo a gente decir que MH toca "nu metal"! Si, ok, tuvieron un par de discos -que para nada son malos- donde experimentaron un poco ( o tal vez mucho) con el pop, rock y rap que sonaba a finales de los noventa pero muchas bandas de la época lo hicieron, incluídos Destruction y Kreator, por mencionar algunos. 

En la historia de la banda, hay un parte aguas en el año 2003 cuando sale el disco Through The Ashes of The Empires en donde el grupo finalmente consolida su estilo actual, combinando una variedad de influencias de Thrash, Metal, Rock y hasta un poco de Pop, entregando un material sólido bien compuesto, y ejecutado, grabado y producido impecablemente. Si no conocen ese disco o cualquiera de los tres que salieron después, en especial The Blackening que es una absoluta obra maestra, entonces no saben lo que hoy en día es Machine Head.

En el 2015 la agrupación se embarca en una gira que los llevará a partes del mundo en las que nunca han tocado o que tenían mucho tiempo de no visitar, entre ellas obviamente nuestro país, además del resto de Latino América, Europa del Este, Oceanía y Asia. Y a pesar de que Rob Flynn, vocalista, guitarrista, líder – y ahora que salió Adam Duce-, único miembro original, tuvo que someterse a una cirugía de vesícula biliar hace a penas unos diez días, la banda llega a México a comenzar dicha gira en perfecta forma. Guadalajara, Monterrey y México son las ciudades que visitan en esta ocasión que esperamos no sea la última.

La Ciudad de México fue la última de las tres fechas mexicanas y en donde se presentarían en el lugar con mayor aforo de los tres, aunque ya se mencionó que no hubo la convocatoria que se esperaba. Y no fue el único problema. Hubo un retraso de una media hora, al parecer, debido a una falla en la planta de luz que alimentaría el escenario. Afortunadamente el asunto se resolvió bien, y las bocinas del PA comenzaron a sonar, primero con la música que usualmente se escucha mientras uno espera a que comeinenzen este tipo de eventos y luego con el volumen aumentando paulatinamente comenzamos a escuchar Diary of a Madman de Ozzy Osbourne. 

Hacia la mitad de la rola el volúmen ya es cosa seria y empieza a ser acompañada por las luces del escenario, el apoteósico final de la rola con todo y su famoso arreglo coral, suena con todo y ya todos estamos listos para lo que viene, el primer concierto del gran Machine Head en el pobre y desgastado D.F. 

Termina la rola de Ozzy e inmediatamente se escuchan los primeros acordes de Imperium, la canción que abre el ya mencionado TTAOE. Y entran los montruosos redobles de talora de Dave Mc Clain para crear toda al tensión requerida y asi, para cuando Rob grita HEAR ME NOW, la noche por fin explota, con una letal descarga de riffs de la más alta manufactura. Seguiría Beautiful Morning de The Blackening, su album más aclamado. Coros llenos de melancolía sobre una base rítmica machacante y devastadora. Un solo de guitarra relamapagueante a cargo del maestro Phil Demmel sobre un riff super brutal. Now We Die que abre el nuevo disco, Bloodstone & Diamonds donde experimentan con riffs que incluyen más notas y melodías, y por primera vez incluyen un cuarteto de cuerdas que en vivo se oye en un sampler. Una gran rola que a penas empieza a crecer en quien escribe esta reseña. Bite the Bullet segunda rola del TTAO con su riff atronador y ese tono demencial en la voz que a Flynn le gusta dar en ciertas rolas de la banda. Locust del penúltimo album llamado Unto The Locust, en donde vienen rolas como esta que realmente suenan a clásicos del Metal, a pesar de haber sido grabadas hace relativamente muy poco tiempo, – en el 2011-, la introducción magistral con guitarras limpias y el bajo llenando todo el espacio, tremedo break de bataca dándole entrada al riff principal. Si escuchar la versión en estudio es impresionante, en vivo fue realmente un extásis

From This Day de The Burning Red uno de esos discos de transición que mencioné anteriormente, con un coro pegajosón y hasta bailable que sirve de repiro y en el que Demmel – que no grabó ese disco-, hace un arreglo muy interesante que le imprime más metalerez a la rola. Sigue Ten Ton Hammer que se autodescribe perfectamente. Un pinche mazazo musical en plena jeta, incluido en su segundo disco llamado The More The Things Change. Demmel atravesándonos los oídos con su feedback implacable. A continuación, dos más del UTL, primero, This The End con su coro súper melódico montado sobre un riff complicadísimo donde Flynn demuestra su maestría en el díficil arte de cantar y tocar riffs de metal en guitarra. Impresionante. Y Luego a mitad de la rola el intercambio de solos y coros de guitarra al mejor estilo de los grandes maestros, Scott Gorham y Brian Robertson, o Downing y Tipton. En serio, no exagero. 

Como si no fuera suficiente, todavía faltaba lo mejor. 

Pero primero, un respiro. Flynn saca su guitarra acústica y empieza a rasgar continuamente un acorde, el acorde con el cual empieza Darknes Within. Pero no hay prisa. Rob tiene ganas de charlar un poco. Habla de lo emocionante que es para ellos la gira que comienzan en México, la cual es absolutamente MH, con un set de poco más de dos horas de duración y sin grupos abridores que los ha de llevar a lugares nuevos para ellos y que significa un gran reto en la carrera del grupo. También habla un poco de los problemas técnicos que tuvieron al principio del evento y como alcanzaban escuchar, atrás en los camerinos como la gente ansiosamente e impaciente pedía que ya saliera la banda al escenario. Todo esto mientras seguía tocando el acorde mencionado haciendo que cada vez tuvieramos más ganas de ecuchar la canción. Y así como si nada comienza a cantar, solo Rob y su lira como cualquiera de los weyes que se suben al metro. Poco a poco se van integrando los demás instrumentos hasta que explota el coro:
WE BUILT CATHEDRALS TO OUR PAIN, ESTABLISH MONUMENTS TO ATTAIN FREEDOM FROM ALL OF THE SCARS AND THE SINS, LEST WE DROWN IN THE DARKNESS WITHIN. Genial, todo un pinche himno que habla del santuario que significa la música, nuestra música, el refugio que nos proporciona y la fuerza que nos da para no caer en el abismo y poder seguir adelante. Chingada Madre! Que pinche rola!!! Cada rola es una verdadera Catedral a la que nos dirijimos cada vez que parece que ya no podemos más, saliendo renovados y listos para repartir más madrazos.

Y siguen los madrazos, Bulldozer, única rola que tocaron del Supercharger, el otro disco "experimental". Una rola muy poderoso con un riff que es metal absoluto, eso sí, con un ritmo ligeramente brinca-brinca que en la forma en que ellos lo manejan, queda bastante bien. Demmel se vuelve a lucir con el arreglo dejando en claro su importancia en el sonido de la banda, y lo determinante que fue su inclusión para la dirección que tomaron a partir del 2003. 

Killers and Kings, también del disco nuevo que salió el año pasado y que trata un poco el tema de la famosa serie de libros Game of Thrones, escrita por el legendario escritor de ciencia ficción, George R. R. Martin. Me parece que es la mejor rola del disco, con un ritmo rápido y consistente, riff complejo otra vez pero muy efectivo. Coro fácil de recordar para poder ser disfrutado durante las borracheras.Todo apoyado por la maestría de McClain quien no baja un gramo de intensidad en su pegada. El solo de Demmel fabuloso, a la altura de los grandes. Y el momento es preciso para que nos suelten la que tal vez es su canción más famosa, Davidian, incluida en su primer albúm Burn My Eyes del 94 y que en aquella época fue ampliamente promovida por el Head Bangers Ball de MTV. Y al grito de LET FREEDOM BREAK WITH A SHOTGUN BLAST,  el Circo Volador se vuelve un chingado manicomio! Si es que todavía alguien andaba medio cuerdo. Los más jóvenes y otros no tanto dándose en la madre con todo en el moshpit, hasta que llega la parte en que el riff baja de velocidad, más no de intensidad con un sonido como el mejor Sabbath que pudieras tener.

Bien podría haber acabado todo ahí y nadie se hubiera quejado, pero Machine Head es un grupo que busca, puede ser y tal vez ya sea uno de los grandes por lo tanto hay que ofrecer un set como los grandes y menos de dos horas es inadmisible para cualquier banda que pretenda estar a la altura de los Maiden, Priest, Rush, Metallica, etc. Asi que todavía nos esperaba otra buena dosis de buen rock pesado como solía yo decirle en mi infancia. 

Now I Lay Thee Down, del Blackening, progresivona, de medio tiempo, muy melódica con arreglos y estructuras interesantes, la línea de bajo muy presente durante toda la rola, momento ideal para el lucimiento de Jared McEachern el miembro más reciente logrando bastante bien la nada fácil tarea de llenar los mega cacles del gran Adam Duce quien recientemente salió de la banda en aparentemente no muy buenos términos. Lástima, porque estuvo desde el principio en Machine Head y su sonido siempre fue básico en todos los albúmes.Y también, más coros de lira al estilo Thin Lizzy, Priest, Maiden, etc. El sonido clásico de la Gibson Flyng V de Flynn, complementándose perfectamente con la Jackson onda RR de Demmel con un sonido más merol. Juntos formando un bloque guitarrístico sólido como el pinche acero. Aestethics of Hate del mismo disco, mucho más poderosa y muy popular entre los fans del grupo, dedicada a Dimebag Darrell, quien hace poco cumplió once años de haber sido asesinado cobardemente mientras tocaba con su banda Damageplan. Cambios de ritmo brutales hasta que llega el final de la rola, con un feedback, que son como agujas que se van incrustando en el cerebro por todas partes. Game Over del nuevo disco que comienza con el riff de guitarra solo, ejecutado perfectamente bien por Flynn durante aproximadamente un minuto, hasta que entra la banda completa. Buena rola que aun no he tenido chance de asimilar bien, pero que creo que ira creciendo en mí, conforme pase el tiempo.

Dos rolas más para terminar. Old segunda rola del BME. Como Davidian, muy conocida por la gente. Un riff impresionante como para destrozar las muñecas de quien lo intente dominar, parones y cambios de ritmo inesperados que rompen el cuello de cualquiera que se quiera poner a la altura. Finalmente llego el momento para Halo. Una canción que yo considero una total y absoluta obra de arte. Posiblemente, en mi humilde opinión el momento más alto del grupo. Una rola que incluye todo, un riff melódico de guitarras a dúo como imitando un sintetizador tipo Gong o Tangerine Dream, seguido por un riff rítmico ejecutado en Drop D, como todas las rolas del grupo, para que no pierda un milimetro de groove llegando a un coro vocal apoteósico, estas tres ideas desarrollandose de manera distinta durante los más de siete minutos que dura la rola – pasando por solos de ambos guitarristas que se van intercambiando como si fueran danzantes en una pinche nave espacial que perdió el rumbo y va directamente hacia un chingado agujero negro. 

Feedback atmósferico y opresivo a madres y terminando con el riff rítmico a todo lo que da la bataca de McClain que no pierde un solo golpe en toda la tocada. Y que la verdad, me decepcionó un poco que no hubiera hecho un solo de bataca. Normalmente me aburren y ahora que si quería que hubiera, no hay. Pinche vida. De hecho solo Demmel tuvo un momento de solo. La verdad no recuerdo después de que rola, y que consistió en puro manejo de feedback que es algo característico en esta banda. Nada de pirotecnia estilo Van Halen.

Y así, con puro feedback, terminó todo. Salieron todos los miembros del grupo aventando plumillas y baquetas, prometiendo volver pronto. Todavía me quede parado unos minutos más, como aturdido de la tremenda descarga de rock que había recibido. De ROCK. Como antaño.Como en los ochentas cuando soñabas con ver a Maiden, Priest, Van Halen, Deep Purple, Sabbath, Rush, Kiss, UFO,Thin Lizzy. A ese rock me refiero, Ese rock que siento que cultiva MH, sin tener que volverse un grupo retro o de covers, MH es un a banda que intenta recuperar esa escencia. Cuando no había tantas etiquetas, escenas, poses. Cuando todo era rock. Rock pesado. Ese tipo de expectación provocó en mi Machine Head. 

Fue como la primera vez que ví a Van Halen que fue el primer grupo grande que ví allá por el 92, ese mismo año también vino Maiden y Sabbath. Gran momento. Y eso me dió esa tocada. Ese momento mágico de ver un grupo grande por pirmera vez que ya no recordaba. Sí, ahora nos clavamos en el underground y en bandas desconocidas. Algunos formamos las propias que tampoco nadie pela. Nos sentimos especiales porque conocemos bandas super raras. Todo eso está chido, pero si no fuera por bandas como las que he mencionado no hubieramos llegado a nada eso. Al menos yo no. Y por eso les sigo rindiendo tributo, Y para mí Machine Head es una de esas bandas, aunque ya en una etapa tardía mantiene viva la flama y el espiritú del rock´n´roll al estilo antiguo y callejero.

HAIL MACHINE HEAD!!!!!!!!

At The Gates: Las Flamas del Final

At The Gates: Las Flamas del Final

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Viernes 20 de Julio de 2012
Circo Volador
México, D.F.
Por Samuel Segura
Fotos: Germán García

Salió cubierto con una gruesa sudadera, como si dentro estuviera helando. Y con gorra, como la que se le ha visto en otros sitios, como si el sol golpeara su rostro, de frente. Más ahí estaba todo a oscuras y ardiendo; la llama de un cigarrillo, a lo lejos, todavía alcanzó a alumbrar el recinto tras una última bocanada. Slaughter of the soul, Suicidal Final Art. El griterío, la necesidad de arrojarse alslam, eran tan extremos como el calor que los cuerpos generaban. Las puertas del infierno estaban abiertas y el sudor era el azufre que causaba escozor. Y las almas, asesinadas, pecadoras, se esparcieron hambrientas de alaridos desgarrados que les devolvieran un poco de vida. Ahí estaba él, con el brazo izquierdo extendido al frente, hacia aquellos que le gritaban y lanzaban sus dedos índice y meñique al aire en señal universal —de ese universo alterno al que pertenecen— de agradecimiento; aquellos que se golpeaban entre sí al ritmo de la canción que titula su disco más famoso; ahí estaba él, de pronto ya sin la sudadera y sin la gorra, con sus cejas rubias, casi blancas, y el cabello cada día más escaso; la barba abundante y una playera de sus compatriotas Vomitory. Detrás suyo, en la batería, Adrian Erlandsson; a su derecha, el guitarrista Martin Larsson; y a su izquierda, además del Diablo, los hermanos Björler: Jonas al bajo y el otro, Anders, en la otra lira. At The Gates.

Era su primera vez ahí, en el circo que tiene alas, lugar gustoso del death metal old school, a decir de el. De Tomas Tompa Lindberg, legendario a sus 39 años por darle su voz, su furia, también a otras bandas, igualmente legendarias, llámense The Crown, Lock Up, NightrageCold resultó paradójica al calentar más los ánimos y dar paso a la devastación que Terminal Spirit Disease, Under a Serpent Sun o World of Lies, provocaron. Las canciones de aquel álbum de 1995 —que significó su éxito rotundo y disolución—, hicieron temblar las gradas, contrario a lo que Lindberg pensaba: sus viejas piezas: The Burning Darkness, All Life Ends, Kingdom Gone, no alcanzaron ese efecto telúrico. Ello no fue motivo —ni las fallas de audio, ni la resistencia de algunas cabezas y piernas para moverse—, para que Erlandsson no diera lecciones de tupa tupa, o para que los Björler hicieran lo que quisieron con los punteos y riffs "made in" Gotenburgo. Ocultos como sombras, apenas iluminados por las tenues luces verdes y rojas, At The Gates encendieron las flamas del final. The Beautiful Wound, Unto Others, Need, sonaron antes de que desaparecieran ante el azoro y la satisfacción de varios cientos de individuos ataviados por playeras con su logo estampado al frente. Antes de que ese fuego calcinara la piel de todos, lenta y gratamente.

Vader: Lluvia de Sangre

Vader: Lluvia de Sangre

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Jueves 28 de Junio de 2012
Circo Volador
México, D.F.
Por José Eduardo Muñoz Flores
Fotos: Germán García

La noche de Vader pintó para ser una noche en el infierno donde estos pioneros del death metal polaco lo hicieron de la manera más escalofriante.

La noche inició con los teloneros que muchos no sabían quiénes eran, y resulta que fueron Rain Shatter, ganadores de la batalla de las bandas. Ellos son de Guadalajara quienes interpretan death melódico; tocaron alrededor de seis canciones. El público del Circo Volador los recibió con gran aceptación y ellos estaban muy entusiasmados y dominando el escenario. Después de haber terminado, el entarimado se tornó obscuro. Con luces rojas atrás de las bocinas se alcanzaba a notar Spider, afinando su guitarra para dar inicio al concierto, cuando de repente James Stewart, baterista, apareció con la gente enloquecida para que empezara la noche; dando un intro con Ultima Thule de su más reciente disco Welcome To The Morbid Reich, el ambiente se tensó y llenó de gritos cuando el grupo hizo su aparición entera y comenzaron con Return To The Morbid ReichPeter imponía presencia y dominio con el público, había una muy buena comunicación dando las buenas noches y preguntando si estábamos preparados para una noche en el infierno.

La noche en verdad estuvo muy surtida en cuanto al setlist donde el nuevo baterista demostró su devastadora técnica, como en el tema Sothis, dominando el doble bombo de manera brutal. En cuanto al audio, fue algo pasable ya que hubo problemas tanto en batería como en el bajo y una que otras veces con Spider en su guitarra.

Continuaron con Devilizer, riffs brutales que se escuchaban en todo el lobby del Circo y moshpit por todas partes. Peter mostró respeto hacia el público mexicano: “Gracias locos” y preguntó si aún queríamos más; la respuesta se respondió a todo pulmón para que continuaran con algo de su nuevo álbum en ambiente para Come And See My Sacrifice. La gente no lució ni un poco cansada a pesar del infierno que vivíamos. 

I Am Who Feasts Upon Your Soul y Black Velvet And Skulls Of Steel continuaron, temas relajados para recuperar el aliento ya que apenas estábamos a la mitad del concierto. El público pedía algo de la vieja escuela de Vader como lo fue Wings, donde la bestialidad del tema derrumbó el escenario y motivó a que la gente volara hacia el escenario. Carnal sonó y siguió Sword of the Witcher, una canción tan aclamada que se interpretó con furia. Decapitated Saints mantuvo el poder de la noche a la que no se le veía fin. Peter preparaba algo especial para el cierre ya que continuó con The Final Massacre.

Para que nos fuéramos con buen sabor de boca, Dark Age, donde el “wall of death” estuvo presente, pero esto no bastó para terminar de matarnos, por lo que siguió Helleluyah (God Is Dead), tema que erizó la piel con tremendos riffs y la voz de Peter sumamente clara para poder apreciarla al igual que los demás instrumentos. Muchos pensábamos que con esto iba a terminar el concierto pero no fue así las personas coreaban “Vader, Vader, Vader”.

Regresaron con un encore brutal que fue This Is the War que provocó destrucción en el Volador, pero lo mejor era lo siguiente. Fue entonces cuando se retiraron un momento para darse un descanso; lo que no sabíamos era que nos esperaba una sorpresa. A su regreso empezó esa intro que todos conocemos, Raining Blood, la gente enloqueció y se hicieron múltiples moshpit. La gente quedó más que complacida con ese cover, todos coreando, gritando y sobre todo llenos de euforia. La banda se despidió muy complacida con el recibimiento y dijeron adiós marcha imperial de Star Wars.

La noche fue espectacular; algunos esperábamos más del setlist, otros se fueron satisfechos. Poderoso inicio para continuar en Sudamérica.

SETLIST
Return to the Morbid Reich
Sothis
Devilizer
Come and See My Sacrifice
Cold Demons
I Am Who Feasts Upon Your Soul
Black Velvet and Skulls of Steel
Wings
Carnal
Sword of the Witcher
Decapitated Saints
The Final Massacre
Dark Age
Helleluyah!!! (God Is Dead)
ENCORE
Para Bellum
This Is the War
Raining Blood

Gotthard

Gotthard lanza primer video con nuevo cantante

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Gotthard, la banda suiza de hard rock, debuta el video de su sencillo Starlight, el primero consu nuevo cantante Nic Maeder. La canción se incluye en su anticipada producción Firebirth, que se pondrá a la venta este 1 de junio a través de Nuclear Blast.

El clip cuenta con escenas de la película de Quentin tarantino, Inglorious Basterds

Gotthard se presentará en México el 20 de mayo al lado de Pain y Unisonic en el Circo Volador del D.F.. Adquiere aquí tus entradas.

Opeth

Opeth en vivo desde la Ciudad de México

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Opeth se presentó en México los pasados días 24 y 25 de marzo en un Circo Volador abarrotado por la gente y por su misma energía que se manifestó al andar de cada canción que esta agrupación sueca entonó. Lee y ve en esta liga, nuestra crónica con imágenes de esos conciertos.

Los escandinavos llegaron promocionando el material Heritage, que para algunos sigue siendo controversial; mientras que para otros es una nueva gran obra del progresivo contemporáneo.

A continuación te presentamos el primer clip que tomamos en HD, del track que abrió ambas veladas, The Devil's Orchard, mismo que funcionó como sencillo de su reciente producción.

August Burns Red regresa a México en agosto

August Burns Red regresa a México en agosto

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El próximo 19 de agosto regresará a nuestro país August Burns Red, y vendrá acompañado de dos grandes también, Carnifex y The Ghost Inside, quienes realizarán una gira en conjunto Sudamérica.

August Burns Red encabeza el tour y estarán promocionando su más reciente material discográfico Leveler. Desde su formación el 2003, han sido considerados uno de los actos más respectados y creíbles dentro del circuito metalcore. Por su parte, Carnifex, quinteto de deathcore de San Diego, USA, viene a presentar su más reciente entrega Until I Feel Nothing. Y por último, pero no menos importante, The Ghost Inside, traerá todo su metalcore de South Bay, California, en el marco de presentación de su trabajo Returners.

Boletos a la venta por Ticketmaster, taquillas del Circo Volador y Puntos de venta.