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Nile: Embisten Con Fuerza

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Por Sergio Alvite

Las palabras que fluyen al opinar de Nile son vastas, ninguna de ellas puede sintetizar lo que esta banda significa y lo que ha alcanzado en el 2007 con su sexta producción Ithyphallic, álbum que se transmite en culminación de esfuerzo, clase y realza la sobriedad con la que estos músicos desempeñan su trabajo, un trabajo que para ellos es sinónimo de estudio, técnica, e integridad.

Esta agrupación de asombrosas cualidades es conformada principalmente por Karl Sanders (guitarra), Dallas Toler-Wade (guitarra y voz), y George Kollias (batería). Chris Lollis es el bajista que los ha acompañado en vivo desde el año pasado hasta el presente.

Con un escenario tan fuerte detrás como lo es Ithyphallic, este conjunto pasó por suelo mexicano a justificar todo lo dicho de ellos en un concierto. La energía prescindida en cada presentación es casi palpable. Dallas Toller, pilar imprescindible de Nile prestó pocos minutos a Search & Destroy para charlar un poco del tour, el último CD, su aparición en el Ozzfest anterior, etc. Su ánimo estaba un poco decaído pues el grupo firmó autógrafos por cerca de dos horas. Cada fan se mostraba agradecido y emocionado ante sus eminencias del death metal más técnico en el planeta.

Esto es una dura embestida con Dallas.

Search & Destroy: La última vez que tocaron en la Ciudad de México lo hicieron ante 100 personas, esta última vez (16 de Febrero) lo hicieron para casi mil. ¿Qué opinas?

Dallas Toler-Wade: Creo que la banda ha seguido activa, hemos tenido más lanzamientos. Además quizá hay más gente que se adentre al metal, ¿quién sabe?

Search & Destroy: ¿Están impresionados con el éxito del último disco (Ithyphallic)?

Dallas Toler-Wade: Sí, no lo sé. Creo que estamos más interesados en sólo hacer un buen álbum, hacer buenos discos, no sólo concentrarnos en el éxito.

Search & Destroy: ¿Cómo es una sesión de grabación en un disco de Nile? Hay mucha técnica ahí, es una música difícil.

Dallas Toler-Wade: Bueno ya sabes, cualquier cosa en estudio va a ser difícil de trabajar ya sea difícil de tocar o no. Tienes que hacerlo sonar bien, ese es el mayor reto. Practicamos mucho, nos gusta mucho tocar, practicar mucho, a todos nos gusta tocar, así que cuando vamos al estudio, especialmente para Ithyphallic pero también en los otros discos, siempre nos preparamos cuando entramos, estamos listos.

Search & Destroy: ¿Cómo fue su experiencia en el Ozzfest del año pasado?

Dallas Toler-Wade: Fue grandioso, grandioso.

Search & Destroy: Fue un público diferente.

Dallas Toler-Wade: Eso está bien. Creo que diferentes personas deben estar expuestas a música diferente y este último Ozzfest fue mucho más diverso y hubo muchos tipos de bandas y eso es muy importante, es muy bueno. No puedes escuchar lo mismo una y otra vez.

Search & Destroy: ¿Crees que el brutal death metal está en evolución con referencia al mainstream?

Dallas Toler-Wade: No lo sé y la verdad no me importa.

Search & Destroy: Eres muy buen guitarrista. ¿Cómo fue tu aprendizaje?

Dallas Toler-Wade: Bueno, empecé tocando mucho, aprendí yo solo, un poco de teoría musical en la secundaria, eso fue.

Search & Destroy: ¿Qué bandas del heavy te gustan en la actualidad?

Dallas Toler-Wade: ¿Bandas heavy? Siempre he sido un gran fan de Immolation. Immolation es mi banda favorita de death metal. También me gusta lo nuevo de Belphegor, es muy bueno.

Search & Destroy: ¿Qué sigue para Nile?

Dallas Toler-Wade: Bueno haremos más giras para 'Ithyphallic' y trabajaremos en uno nuevo (álbum) muy pronto.

Search & Destroy: ¿Quizá en 2009?

Dallas Toler-Wade: Lo haremos lo más pronto posible.

UDO: Aceptación Germana

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Por Víctor Varas

Tuvieron que pasar décadas de espera, para que los metal heads mexicanos antañosos pudieran disfrutar de una de las voces más clásicas del metal germano: Udo Dirkschneider. Primero en un exitoso Monterrey Metal Fest, edición 2006, y ahora en el polémico Mägo de Oz Fest 2007, con cuatro fechas en el norte de la República.

Verdadera institución mundial como pocos, el otrora intérprete de éxitos como Balls to the Wall, Metal Heart o Princess of the Dawn con su ex banda Accept, es una leyenda viviente cuya actividad actual con su banda solista es seguir ofreciendo grandes tajadas de heavy metal en excelentes discos. Udo, pequeño de nombre y estatura, pero gigante en el universo metalero. Udo, quien ha demostrado que el tiempo no es algo que afecte el sonido heavy metal tradicional, con tres letras que en sí mismas son poderosas y honestas; Udo el de corazón de metal y que sigue bombeando sangre roja. Udo, para siempre será U. D. O.

Search & Destroy: Saludos Udo, gracias por esta corta entrevista. Aquí en México hay gente que todavía no conoce bien tu proyecto solista, a pesar de la larga discografía que han sacado, sin embargo, hay muchos metal heads de la vieja escuela que te recuerdan en tu época con Accept y te consideran un icono del heavy metal. ¿Qué opinas sobre esto? Y ¿Qué les dirías a toda esa gente que esperó décadas para verte en vivo sobre el escenario?

Udo: Bueno, ¿qué puedo decir? Por supuesto que hay mucha gente que me considera un ícono del heavy metal y de verdad lo agradezco. El año pasado venimos por primera vez y participamos en el Monterrey Metal Fest. Fue una gran experiencia porque mucha gente cantó con nosotros muchas de las canciones del setlist, especialmente las de Accept. Ahora que es nuestra segunda visita en México, esperamos dar un gran show el día de mañana en el Palacio de los Deportes y ver como responde la gente con lo que les tenemos preparado.

Search & Destroy: ¿Qué piensas cuando se dice que tus primeros discos ya con U. D. O. son clásicos del metal germano?

Udo: Si, debo decir que siempre quise hacer heavy metal clásico (en estilo clásico Ed.) Traté de continuar con U. D. O. el estilo de Accept y pues ahora, varios años después acabamos de terminar el onceavo disco de estudio. ¿Qué puedo decir? He tratado de continuar con éste estilo de música, y creo que lo he hecho muy bien. Quizá sea lo único que sé hacer bien (risas).

Search & Destroy: Para quien ha seguido de cerca la discografía de U. D. O. definitivamente hay un antes y un después de Mathias Dieth (primer guitarrista de la banda Ed.) ¿Qué pasó con él? ¿Siguen en contacto con él?

Udo: ¡Ah sí! Por supuesto. Era un gran guitarrista, a veces lo comparaba con grandes como (George) Lynch o gente así. Grabó los primeros discos 'Animal House', 'Faceless World', 'Mean Machine' y 'Time Bomb'. Él ya está fuera de la música, ahora es un abogado.

Search & Destroy: El disco Time Bomb fue el último que Mathias grabó con U. D. O. después, el estilo de la banda fue similar, pero cambió el sonido de las guitarras, las estructuras y un poco la velocidad.

Udo: Ok, tienes razón, cambió mucho. En el 'Timebomb' había mucha agresividad en la composición y mucho trabajo en las guitarras. ¿Sabes? Siempre que entramos al estudio para un nuevo disco, queremos hacer algo diferente que el anterior. Nunca sabemos cómo va a sonar o qué va a pasar hasta que empezamos a grabar. A veces la música que escribimos resulta más melódica o más agresiva, eso depende de cómo nos sintamos cuando empezamos a grabar.

Search & Destroy: ¿Qué hay acerca de las letras? Siempre has escrito la mayoría del material. ¿En que se diferencian estas de las anteriores?

Udo: Cuando viajas alrededor del mundo con una banda ves muchísimas cosas a las que no estás acostumbrado, o difícilmente pasan en el lugar de donde provienes. Cuando abres un periódico y lees las noticias, cuando ves la televisión, hay muchas cosas que te rodean y en realidad casi todo puede inspirar para hacer una canción. Todos los días pasa algo en nuestro mundo. Es fácil hacer las letras de las canciones. La guerra, el hambre, los problemas mundiales y hasta el cómo convives con tus vecinos o tu propia familia; todo contiene un lado que puede servir para una canción.

Search & Destroy: ¿Qué opinas acerca de la nueva ola de bandas alemanas de heavy metal? Esas bandas que hacen un heavy metal melódico y a veces no tan duro como en los ‘80.

Udo: Hay muchas bandas. Cada día salen diez más y no sólo en Alemania. Evidentemente ya no es un metal como hace veinte años, pero hay cosas muy interesantes y muy buenas. El problema es cuando tratan de parecerse a algo ya hecho anteriormente. Por ejemplo, hay muchas bandas que suenan a Helloween y eso realmente hace que pierdan su identidad. Por supuesto que me gusta Helloween, pero no me gustan sus bandas clones.

Hay muchas bandas interesantes en Europa como Children Of Bodom, me gustan mucho. Han salido muchas muchas bandas nuevas. No es heavy metal en el sentido más clásico, y es muy diferente, pero es bueno que salgan cosas nuevas. A nosotros los viejos muchachos que seguimos en la misma línea haciendo heavy metal nos parece bien (risas).

Search & Destroy: Te agradezco otra vez por tus palabras, fue un honor platicar contigo. Para terminar ¿Algo que quieras agregar?

Udo: Nada, gracias a ti por tu interés. A los fans mexicanos que nos van a ver a los conciertos, espero que se diviertan y que griten lo más fuerte que puedan.

Search & Destroy: Gracias.

Wrecker en vivo desde la final de Batalla Wacken, México

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Otra exclusiva dentro del campamento de Search & Destroy con un clip en vivo de Wrecker, presentándose en la final de la Batalla México, que se celebró hace unas semanas. Los del Estado de México, quedaron en un gran segundo lugar, ganando gran y más reconocimiento dentro de la escena.

Ve aquí más videos de esta intensa contienda que vio a un ganador para representar a este país en el evento más grande de heavy metal en el mundo.

Barren Earth estrena video del track The Leer

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Barren Earth, el supergrupo finlandés de death progresivo, deja ver su primer video del track The Leer, canción de su debut Curse Of The Red River, dirigido por Owe Lingvall. Ve aquí el video.

El bajista Oppu Laine y el tecladista Kasper Mårtenson, hablan para S&D sobre ésta composición:

O.L.: “Inspirada por el compositor finlandés Anssi Tikanmäki y Autopsy. Alguien pensó que es un tributo a Iron Maiden, ¡pero no lo es! Las letras anti cristianas tienen que ver con la culpa y vergüenza.”

K.M.: “En el contexto de éste álbum, un track relativamente conciso y claramente definido. Tiene claros pasajes de estilo doble de guitarra líder tocada por la guitara líder y sintetizador moog. Tiene un impacto decente, y fue una elección obvia para el video promocional.”

Annihilator deja escuchar música inédita

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Los thrashers de Canadá, Annihilator, publican otro nuevo tema de su próximo LP homónimo. El track es Ambush y lo puedes oír aquí. El larga duración se pone a la venta el 17 de mayo.

Jeff Waters, guitarrista y fundador del conjunto, habla acerca del arte de este redondo.

“La nueva portada para el disco de Annihilator fue hecha, otra vez, por el gran Gyula Havancsák. Ha hecho arte para los últimos cuatro lanzamientos de Annihilator, así como el DVD en vivo ‘Ten Years In Hell’.

El concepto fue mío y me llegó en un sueño (más como una pesadilla) y parece ser ‘Alice’ (Alison In Hell) ¡regresando de la tumba!

Musicalmente, el nuevo CD terminó siendo más agresivo de lo que esperaba; sin embargo, la portada parece ser el complemento perfecto a las canciones.”

Trident – World Destruction

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Por Antonymous Ayala

Trident
World Destruction

Regain Records

Escuchar a un exponente de metal procedente de Suecia es cotidiano; sin embargo exportar una banda de primer nivel no resulta sencillo. En esta ocasión lo intenta Trident con su álbum debut, World Destruction.

La agrupación está conformada por miembros con amplia experiencia en bandas legendarias. El frontman es el guitarrista Johan Norman (Soulreaper, Dissection, Decameron) quien para crear esta prometedora máquina de guerra, se unió a Tobias Sidegård, enfermo vocalista quien estuvo en gira con Therion durante los días del Theli (1996) y prestó sus fauces en toda la discografía de Necrophobic, excepto su álbum debut. De esta banda sueca, viene el bajista Alex Friberg. La guitarra líder corresponde al hasta ahora desconocido Ewo Solvelius, quien por cierto, resultó ser un increíble genio para componer riffs que combina la contundencia del death sueco con algunos destellos de black metal crudo. Por si estas referencias fueran pocas, en la grabación intervinieron como ingenieros de sonido Andy La Rocque (King Diamond) y Nico Elgstrand (Entombed).

La decena de piezas logran una estructura armónica en su conjunto. Desde la introducción con The Trident se genera una ansiedad por conocer el sonido creado por músicos con el historial de los integrantes y los genios de la grabación.

Del álbum se aprecian dos estilos muy bien definidos, por un lado el extremo pesado de Jaws of Satan (Spawns of Hell), Stockholm Bloodbath y World Destruction, soportadas con una batería centellante de Jonas Blom (Grief of Emerald), todo un espanto con riffs poderosos e infernales, expulsando rabia e inclemencia a través de una tormenta de ‘blast beat’, acompañados por guitarras punzantes que abren el apetito. De inicio contundente, veloz, preciso e impecable. Estas rolas están esparcidas a lo largo del tracklist, para mantener la versatilidad de la propuesta que por momentos me recuerda al épico Riders of the Apocalypse (2004) de su compatriotas Demonoid.

La interpretación más técnica es el otro extremo de Trident, velocidad trepidante, sin misericordia, con un coro pegadizo que se repite en Nemesis. Junto con este corte, también aparecen Black Velvet Wings y Slaves to Anguish, toda una suculenta muestra del death metal europeo, la ejecución es fina y rítmica: coño, sueco hasta la madre.

Luciferian Call es la pieza que tal vez suene más técnica, sin por ello creer que se reduce el vigor del álbum, de hecho, su enlace resulta perfecto con las rolas anteriores, seguida por Blackened Souls una de las canciones más breves del álbum, en donde se puede redescubrir la calidad para componer una pieza instrumental con la marca del metal sellada a fuego. El cierre de World Destruction le corresponde a Mephisto con su comienzo acústico que deriva en una balada instrumental en donde se destaca el impresionante solo en manos de Solvelius.

Álbum debut, que cumple cabalmente como propuesta del explotado death metal sueco, pero con rostro personal que lo hará distinguirse de las hordas escandinavas. La destrucción mundial que ofrece Trident desde la Europa del Norte no dudará en desbaratar a los escuchas de esta parte del mundo, como se refleja en el diseño apocalíptico de la portada, a cargo del talentoso artista brasileño Marcelo Vasco (Belphegor, Ov Hell).

Baroness – Blue Record

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Por Juanito el del Demo

Baroness
Blue Record

Relapse Records

Con un par de EP’s conocidos como First y Second, y un par de álbumes titulados Red Album y Blue Record, uno podría pensar que la creatividad de Baroness no se encuentra en muy buena condición; no obstante, este cuarteto de Savannah, Georgia ha logrado sobresalir de manera distinguida y triunfante, dignos del título nobiliario que ostentan —al respecto, el término “barón” viene del francés antiguo y significa “hombre libre” o “guerrero libre”, algo totalmente congruente con el estilo épico que despliegan orgullosamente—.

Lo primero que llama la atención de la obra en conjunto es la portada; cualquier transeúnte podría llegar y comprar este álbum únicamente por lo atractivo del arte: un par de mujeres despojadas de sus ropas, de carnes voluptuosas, rodeadas de fauna y vegetación en tonalidades azules, con un aire nostálgico de art nouveau. Lo sorprendente, es que el autor de las portadas de Baroness es su propio vocalista y guitarrista John Dyer Baizley, quien además de las cubiertas para su propia banda, ha creado el arte para discos como Deliver Us de Darkest Hour, Static Tensions de sus paisanos Kylesa, In Return de Torche y Phantom Limb de sus compañeros de sello Pig Destroyer, entre otros, con un estilo, además, bastante reconocible por su colorido armónico. Un gran artista, en definitiva.

En el terreno principal —que es el musical—, Baroness se desenvuelve en el subgénero del sludge metal, un estilo atascado que ha encontrado sus principales representantes en el sur confederado de los Estados Unidos, en específico con bandas de Nueva Orleáns como Crowbar y Eyehategod, y en los también nativos de Georgia, Mastodon, con quienes Baroness tiene varias semejanzas, pues han expandido sus composiciones al nivel de obras progresivas, alterando sus ritmos, timbres vocales y tiempos, al grado de lograr transmitir una gran cantidad de sensaciones y estados de ánimo, pero siempre regresando al terreno de los riffs intensos de la guitarra de Baizley y los ataques rabiosos de tambores de Allen Blickle, respaldados por la precisión en el bajo de Summer Welch; tal vez las canciones que mejor ejemplifiquen esta tendencia progresiva sean Swollen and Halo, O’er Hell and Hide y The Gnashing; aunque muchas de las evoluciones también se dan a través de las pequeñas piezas que sirven como transiciones entre temas: Bullhead’s Psalm, Steel that Sleeps the Eye, Ogeechee Hymnal, Blackpowder Orchard y Bullhead’s Lament, gracias a las cuales los matices alcanzan un colorido equiparable al del mencionado arte de la portada. Llama la atención el solo de guitarra de The Sweetest Curse, con un sonido muy al estilo de Brian May de Queen, haciendo eco a la realeza de los ingleses, heredada de una reina a una baronesa. La alineación la completa Pete Adams, guitarrista apenas reclutado para este álbum, pero que conoce al resto del grupo desde sus días escolares, por lo que su participación e integración en las complejas composiciones se dio de manera fluida y natural.

Las letras, como es de esperarse, hablan de reyes, caballos y espadas, en un tono épico similar al de los nativos de Austin, Texas, The Sword, pero aunque el espíritu del disco sea homogéneo, no sigue en realidad una línea conceptual. Si las cosas siguen su curso, probablemente la próxima producción de Baroness se titule Green Work, pero independientemente del título, el verdadero reto consistirá en que logren mantener el nivel mostrado hasta ahora.

Barren Earth – Curse Of The Red River

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Por Sergio Alvite

Barren Earth
Curse Of The Red River

Peaceville Records

A lo largo de los años el término “supergrupo” se ha ido deformando. Quizá quien puede presumir de esa “patente” es Led Zeppelin, cada uno de sus integrantes era un genio; de ahí en adelante se fueron creando poco a poco éstas bandas de índole de “ensueño” como Blind Faith, y más al pasar del tiempo conjuntos como The Firm, Asia, Contraband, Temple Of The Dog, etc. Cada una de ellas con ventajas y sus contras; pero lo más relevante de esa etiqueta es que su tiempo de vida es muy corto y cuando no lo es, resulta extraordinario. Quienes en pleno siglo XXI nacen con la idea de contrarrestar ese estereotipo y con la mente abierta a ser un combinado normal con experiencia relevante en agrupaciones como Amorphis, Moonsorrow o Swallow The Sun es Barren Earth, quienes a pesar de no tener nombres tan rimbonbantes en el medio del heavy metal internacional, son de admirarse y apreciarse por el estilo musical que manejan en su debut Curse Of The Red River, fusionando death metal con el progresivo de los 70, ambos apasiguados por la melancolía, melodía vocal y un baño folclórico de donde provienen estos excelentes músicos, Finlandia.

Con la producción de un maestro de ésta escuela que él mismo originó, aunque pocos le dan el crédito, Dan Swanö, una referencia del death progresivo aflictivo que hoy en día sigue dedicando su vida a éste corte musical, Curse Of The Red River es una bestialidad de la composición que se embellece con sus arreglos y pinceladas de preciosismo que a instantes recuerdan a Opeth, una influencia muy marcada en éste redondo, pero sin embargo logran prevalecer buscándose un espacio propio con añadiduras tomadas abiertamente de Jethro Tull o los ingleses Pink Floyd.

La connotación de esos grupos citados se desprende en Flicker, un track poseído por lo brutal y por la gallardía acústica del también guitarrista de Kreator, Sami Yli-Sirniö; su pasividad se domina por la conducción de riffs poseídos por teclados orquestales, mismo que vuelve a sentirse en The Ritual Of Dawn y Ere All Perish.

Los ritmos lentos son una variante de éste larga duración, pero por igual la velocidad a medio tiempo prevalece en The Leer, inspirada por Autopsy y con sintetizadores Mogg.

Al igual que los Mogg, los Hammond, órganos que recuerdan de inmediato a agrupaciones históricas como Deep Purple o incluso Uriah Heep, se manifiestan en el sencillo Our Twilight y el track abridor que da nombre al álbum, una fusión que inicia con un ambiente estremecedor y oscuro para de pronto abrirse a la esperanza en una cadencia de potencia.

El aporte de Kasper Mårtenson, tecladista, es esencial. Su sello es el que los lleva más allá de los grupos de mismas características; al igual que él, el bajista ex-miembro de Amorphis, Olli-Pekka Laine, son fundamentales en la creación del redondo que a la par de distintas contribuciones del baterista Marko Tarvonen o el frontman Mikko Kotamäki de interpretaciones limpias y guturales, complementan un trabajo perfecto reflejado en Cold Earth Chamber, la de corte en pugna.

Como resaltábamos, el trabajo de guitarras entre Yli-Sirniö y Janne Perttilä (Moonsorrow) se agiganta con armónicos de confección sombría y de añoranza, cada uno acompaña a la voz dandole fuerza y sin quitarle atención. Esta luz puede vivirse en Forlom Waves, un vals en busca de la batalla con un piano que engrandece esa marcha para coronarse con un solo de teclado apoteósico.

Curse Of The Red River es una obra de esmero y magnificencia tal y como cierra con Deserted Morrows, una oda a guitarristas heróicos.

Sigh – Scenes From Hell

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Por Juanito el del Demo

Sigh
Scenes From Hell

The End Records

Scenes from Hell es el octavo disco de estudio de Sigh, pero ¿quiénes son en realidad? Para empezar, se trata de una banda de black metal japonesa, que comenzó su trayectoria en 1993 en la disquera de Euronymous llamada Deathlike Silence Records… dados estos antecedentes, el escucha debe quedarle claro que Sigh no sería la primera elección para amenizar un bautizo (a menos que tu hijo vaya a llamarse King Diamond); en efecto, se trata de música extrema realizada por músicos en realidad virtuosos, pero poco convencionales.

La primera impresión al escucharlo es la de tener en nuestro reproductor a un heredero de Dimmu Borgir —banda que ha construido muchos cimientos en el terreno del black metal sinfónico—; sin embargo, después de exactamente 55 segundos, nos damos cuenta de que hay mucho más atractivos que subyacen escondidos en las profundidades de esta escabrosa y desconcertante obra, de la que brotan espontánea y sorpresivamente elementos ajenos al rock, como saxofones, danzas folclóricas, orquestas pueblerinas y pasajes de jazz; pero también llama fuertemente la atención la inclusión de guitarras de rock de los sesenta u órganos sicodélicos —lo que resulta aún más drástico—, con lo que la mente maestra de la banda, Mirai Kawashima, nos mete a la fuerza en su mundo retorcido y asfixiante.

Conceptualmente, el álbum es un recorrido desde la agonía de su protagonista hasta su arribo al averno, que comienza con las visiones apocalípticas de Prelude to the Oracle y culmina con el tema que da nombre al disco, Scenes from Hell, con títulos referentes a tumbas y funerales de por medio, creando únicamente con música una serie de imágenes mentales que envidiaría Tim Burton para su desabrido País de las Maravillas. Muchos de los pasajes dan la impresión de haber sido inspirados por la banda sonora de alguna alocada película de ambiente surrealista de Fellini o de Kusturica, y ciertamente, para vislumbrar la residencia de Satán, parece lógico que nuestra mente se despegue de la realidad conocida, en un estado de vigilia.

Aunque en realidad no guardan ninguna semejanza con otros de sus paisanos, vale la pena considerar el acercamiento tan poco ortodoxo que los músicos asiáticos tienen respecto a cualquier forma artística, pues si bien en la cuestión del rock han asimilado el espíritu occidental (siendo, en específico el black metal, un estilo netamente europeo) lo han re-elaborado y adaptado a su manera.

Tanto delirio puede resultar perjudicial para la estabilidad mental del escucha, pero en las dosis adecuadas resulta como un estimulante traído del lejano oriente, que durante 43 minutos nos hará vislumbrar ocho escenas bastante explícitas del destino que nos aguarda a quienes no hemos llevado una vida apegada a las normas morales dictadas por el Vaticano. Nos vemos allá.