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Norther – Circle Regenerated

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Por Oscar Sañudo

Norther
Circle Regenerated

Century Media

El encuentro de la melodía con el death metal puede ser algo controversial. Los metaleros más tradicionalistas encuentran especialmente dificil adaptarse a las vocales extra-agresivas, y los puristas del death muchas veces buscan un mayor nivel de muerte y destrucción en la música y las letras que lo nomalmente ofrecido por el heavy metal.

En medio de esto se encuentra el más reciente album de Norther, Circle Regenerated, así como muchas otras bandas que viven en este mundo de cambios de tiempos, vocalización y guerras de riffs contra solos de guitarra constantes (Dimmu Borgir, In Flames, et al) sin irse totalmente al lado obscuro; agrupaciones de las cuales Norther, en ocasiones, se inspira de manera sutil y otras no tan sutilmente.

Después del ataque frontal del primer track Through It All (track abridor que identifica a Norther de manera completa), le sigue The Hate I Bear, basada en un riff pegajoso y coro comercial que en realidad no funciona al nivel de su potencial. El estilo sigue parecido con Truth en donde se tornan al sentido hímnico-metalero, con un prominente pero bien utilizado uso de teclados por Tuomas Planman, con interludio que lleva a un duelo de solos de los guitarristas ‘Kride’ Ranta (quien también hace las vocales limpias) y Daniel Freyberg. El mismo patrón permanece en el resto del album.

Someday presenta clichés bien ejecutados de crescendo que termina en solo de guitarra y una ‘motivante’ repetición del coro como cierre. El estilo sigue hasta que las cosas se tornan baladescas con Falling, canción que quiere lograr un coro pegajoso y balancear vocales ‘limpias’ y agresivas (cortesía de Aleksi Sihvonen), pero sin llegar al nivel de comercialización necesaria para que el experimento funcione, en realidad una oportunidad perdida.

Por alguna razón, We Do Not Care, recuerda a himnos más comerciales de Trivium [Anthem (We Are The Fire)], pero sin los ganchos atrayentes tan bien logrados en esa controversial etapa del conjunto estadounidense. Aún así tiene su momento y no se siente tan fuera del concepto sonoro del LP.

El cierre de Closing In es un buen intento de terminar con sonido de seriedad y presenta un contrabalance respecto al inicio del album.

El material en general muestra la capacidad de Norther de ser agresivos y modernos sin aislarse del heavy metal, conservando por lo general una fluidez de ritmos por su baterista Heikki Saari y el bajo de Jukka Koskinen, dando los cimientos necesarios para poner las capas de agresión y melodía.

Un ejemplo más de la calidad y variedad de bandas finlandesas que abundan en el metal hoy en día, aunque la originalidad no sea su punto fuerte.

Between The Buried And Me – The Parallax: Hypersleep Dialogues

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Por Alberto Torres

Between The Buried And Me
The Parallax: Hypersleep Dialogues

Metal Blade Records

Between The Buried And Me dejó de ser, desde hace mucho tiempo, una joven promesa del metal progresivo, sin embargo, con este disco comienzan a escribir su nombre dentro de la historia del metal, desde este punto comienzan a ser un referente para generaciones futuras y forjando una historia, pronto estarán a la par de bandas estandartes como Dream Theater, Opeth, entre otros.

Muchos consideramos que el momento cumbre de la creatividad de este grupo, se alcanzó con su disco Colors (2007), pasando por así decirlo, por un pequeño altibajo con The Great Misdirect (2009) pero con The Parallax: Hypersleep Dialogues han sacado lo mejor de cada uno de ellos y de la mano de su nueva disquera Metal Blade Records, comienza una nueva era.

Simplemente basta con echar un vistazo al concepto que rodea el álbum –dos humanos que viven millones de años luz uno del otro y las decisiones que tomen podrían cambiar su vida o el curso del universo- podemos darnos cuenta de lo ambicioso de esta nueva entrega, he aquí donde radica la grandeza de este magnífico conjunto.

Sin profundizar en la descripción detallada de cada canción que conforma el CD, es de menester señalar que desde el momento en que comienza éste, el oyente se sumerge en un trance que lo transportará por cortes agresivamente escalofriantes, melodías bellas, y ejecuciones impecablemente majestuosas. Una increíble capacidad de crear atmosferas musicales donde están de regreso aquellas intromisiones de géneros diferentes dentro de una misma canción a las que nos acostumbraron en Colors y que no terminan por aburrirnos.

Si de algo tenemos que pecar es de reprocharles a BTBAM el traer de vuelta lo pesado y poderoso, pero no incluir ese gancho constante, es decir, los riffs que hagan que la sangre se te acumule en la cabeza al moverla despiadadamente.

The Parallax: Hypersleep Dialogues, es un viaje que te hará sentir por momentos poderoso, en otros deprimido, así como logrará enchinarte la piel pero nunca aburrirte. Larga vida a la creatividad y la solemnidad de este paralaje.

Dawnbringer – Nucleus

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Por Javier "Show" Villalpando

Dawnbringer
Nucleus

Profound Lore Records

El heavy metal resulta maravilloso, contagioso, otorga un sentido de empoderamiento, de fuerza y de fidelidad a un sonido que se convierte en la banda sonora de la vida de millones de personas. Esa grandeza (y a la vez sencillez), es captada maravillosamente en el cuarto álbum de Dawnbringer, la banda de Chicago liderada por Chris Black, uno de los héroes secretos del metal estadounidense.

Desde su disco pasado In Sickness And In Dreams, Dawnbringer amenazaba su tremenda grandeza compositiva y poderosas guitarras, sin embargo, la identidad era un elemento del que carecían, no porque se parecieran a otra banda, sino por un sonido inconstante en el que disfrazaban su virtuosismo para hacer canciones con estructuras más del death metal y sonidos menos pulidos.

Pero en 2010 llegó Nucleus, una aplastante obra consistente de inicio a fin, en el que el principal personaje del álbum es “la canción”, temas que hacen recordar el por qué el heavy metal es tan amado, el porque ese póster de Maiden o ese parche de Motörhead están en donde están. Nucleus está lleno de metal orgánico, conciso, preciso, sincero y clásico, y lo hacen mejor que las bandas europeas que claman hacer ese tipo de metal y se pierden en el intento.

Dawnbringer se basa en el thrash metal, pero no en ese thrash que se muta hacia lo punk, si no el thrash concebido en la NWOBHM, con rapidez pero con fluidez y melodía, combinado con inteligentes cambios de ritmo “a la MaidenPriest” y con una voz carraspera tipo el Hetfield de antaño, o bien un Lemmy con menos cigarrillos.

So Much For Sleep abre el disco a modo de trailer cinematográfico. Sobre lo que encontraremos ahí dentro, de acuerdo a la declaración anterior, las canciones son el actor principal de esta obra redonda que no cojea, y que se amalgaman perfectamente una con otra sin llegar a ser monótono, aburrido o lineal; por el contrario, canciones como Like An Earthquake, toman las riendas por un camino trepidante y oscilante, que pasa de lo lento a lo rápido y que galopa en un ritmo de bajo muy a la John Paul Jones. Quizá The Devil y Swing Hard sean mejores ejemplos de cómo una canción redonda y bien armada, no necesita ser compleja ni llena de talento desbordado para ser disfrutable y coreable.

Dawnbringer y su Nucleus, nos traen un excelente álbum de heavy metal clásico que aterrizó en el 2010 para venirnos a recordar el por qué tener fe en el género, el por qué vale la pena alzar un encendedor en un concierto, vestir ese viejo chaleco y hacernos ver que aún hay héroes que levantan un clásico estandarte que el viento nuevo y turbio jamás hará caer.

Kylesa – Spiral Shadow

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Por Javier "Show" Villalpando

Kylesa
Spiral Shadow

Season Of Mist

Kylesa es una banda con sólo una década de existencia, su primer álbum no ha cumplido ni siquiera esos 10 años (Kylesa, 2002), sin embargo con constancia y después de cinco discos han llegado a la cúspide de su carrera musical con el magistral Spiral Shadow. Apenas en 2009 –con Static Tensions–, se aventuraron hacia un sonido más pulido y refinado; lo que habla de una agrupación que gusta de componer, de crear y de seguir retándose a ellos mismos musicalmente.

Geográficamente, son pertenecientes a la escena de metal de Georgia, particularmente Savannah, por lo que las comparaciones con Mastodon, Baroness, Black Tusk y Rwake, son imperativas, sin embargo, ellos disiden por sus raíces más punk, la inclusión de psicodelia y la ausencia de meterse a terrenos progresivos, por lo que sus canciones, así como son cortas, son concisas, pegajosas y son parte de una estructura general llamada álbum.

El sludge metal que hace Kylesa tienes profundas raíces en los bares underground, su contenido denota que fue concebido y creado, en gran medida, para ser apreciado en vivo. La inclusión de dobles baterías, la combinación irónica de dos voces, las trepidantes guitarras gemelas y una composición que ha ido evolucionando disco con disco, lleva a Kylesa al lógico resultado que es Spiral Shadow, si analizamos su carrera de inicio al día de hoy, se evidencia que no hay paso en falso, y que todo es consecuencia del movimiento anterior.

Spiral Shadow contiene grandes canciones, con toques más de rock & roll, como Don’t Look Back o To Forget, con ritmos más sobrios y con la melodía más tomada en cuenta, y no es que Kylesa se haya convertido en Torche, pero sí se valieron de otras influencias para sonar menos crudos y más como banda pensante. La pareja que hacen Laura Pleasants y Phil Cope en las voces y guitarras, es la yuxtaposición de la dulzura y la rudeza, justo lo que Kylesa apunta a ser, y se nota evidentemente en las canciones, cada una con una genética distinta.

Sin embargo, a pesar de que las canciones son fuertes, Spiral Shadow funciona mejor como experiencia completa, de inicio a fin, sin pausas, es como dejar que una bola de nieve se vaya haciendo más grande conforme los temas avanzan y nos vamos inundando en la espesura de lo que Kylesa pretende y logra con este CD.

Psicodelia, pesadez, amalgama y consistencia, es lo que demuestra Kylesa con este álbum, su mejor sin duda hasta la fecha, y en el que nos dejan claro que sólo son parte de su propia escena, que los límites para ellos no son líneas, sino espirales sin fondo, y que en un mundo libre como lo es el metal, pueden seguir manteniendo su actitud cruda del punk, combinada con la concepción y creación del hombre/mujer pensante, que no teme dar pasos adelante. Sin duda el metal moderno más significativo junto con Baroness, Mastodon y High On Fire.

Witchcurse – Heavy Metal Poison

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Por José Luis Cano

Witchcurse
Heavy Metal Poison

Inferno Records

Los que mencionan que el “heavy metal está de regreso”, no sé en dónde estaban metidos. El heavy metal nunca se ha ido, ni en esos años en que el thrash y el grunge, el geath, el glack y el gótico eran los géneros de moda. Que fuera menos popular es otra cosa. Sin embargo, de unos años para acá se ha notado una fuerte tendencia a que nuevas bandas retomen el sonido y estilo de los 80. El asunto es que unos lo hacen bien y otros no. Lo peor que puede hacer un grupo es copiar a sus héroes pues eso te hace ser simplemente un clon de quinta categoría y una banda sin futuro, o si bien les va, una fama efímera.

Este es el caso de Witchcurse, que se aferran tanto a ser "trues", que dejan de lado un elemento esencial: tener personalidad propia. Por supuesto que no van a descubrir el hilo negro, pero si se van a  fusilar a alguien, que al menos sea de manera más discreta. Aquí escucharán por todos lados referentes y lugares comunes de la ola británica (NWOBHM), pero de forma apática: canciones sin un riff poderoso, un coro llamativo, no hay dinamismo, aunque se esfuerzan. Y ciertamente la producción no ayuda en lo más mínimo, de hecho está dispareja. El vocalista/bajista, que responde al apelativo de Possessed, no tiene muy buena voz; el trabajo de guitarras está decente, la batería cumple a duras penas el trabajo. Por todo ello, no es un disco que sea muy necesario conseguir.

A pesar de todo, hay buenas rolas: Heavy Metal Kamikaz y Drinkers From Hell. Lo preocupante de todo es que no es una banda muy nueva, ya tiene algunas cuantas grabaciones, y creo que no hay mucha mejoría al paso de los años.
 

Volbeat – Beyond Hell / Above Heaven

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Por Javier "Show" Villalpando

Volbeat
Beyond Hell / Above Heaven

Universal Music

Volbeat es una banda danesa que ha pasado fuera del radar durante muchos años, sin embargo han sido grandes favoritos en países escandinavos como su natal Dinamarca, Suecia, y han logrado bastante éxito en festivales como Wacken. La originalidad en su sonido desde el punto de vista del metal es incuestionable, es una mezcla bastante coherente de heavy metal, rockabilly, punk, y vocales estilo Elvis con guitarras de un Metallica moderno.

Sin embargo, el sonido distintivo de Volbeat es un arma de doble filo, ya que al marcar una diferencia con su "Rock The Rebel/Metal The Devil", tienden a caer fácilmente en la repetición y la experimentación que puedan lograr, sacrificando mucho esa originalidad mencionada.

En esta su nueva entrega, Beyond Hell / Above Heaven, los nórdicos, ahora favoritos de Metallica -sobre todo de Lars Ulrich-, se valen de nuevas áreas que los debilitan un poco, como dejar de lado la actitud punkabilly y adoptar melodías más pop, dejar las voces carrasperas e irse por vocales más limpias. Los riffs siguen siendo bastante buenos, muy poderosos y memorables. Lo que logra Volbeat es, construir alrededor de esos riffS, canciones consistentes pero se pierden dentro de su propia genialidad guitarrístca y al querer arriesgarse, pierden lo que los hace indentificables.

El disco no es que sea malo, pero si no eres fan de Volbeat desde tiempo atrás, este álbum no te convencerá de lo contrario, el meollo es el abuso de fórmulas y clichés que ellos mismo establecieron. Sin embargo, un punto a favor del redondo es que se valen de algo que pocas bandas de metal hacen, que es el tener invitados especiales; en esta ocasión, tienen a dos leyendas bastante reconocidas y a la vez muy lejanas de lo que hace Volbeat, como a Mile Petrozza de Kreator y Barney Greenway de Napalm Death, en dos tracks bastante buenos, que la verdad hacen destacar al disco, junto con la canción abridora. 7 Shots, el trAck que tiene a Petrozza, es una composición agresiva disfrazada de hillbilly y bluegrass, pero que se extiende hacia una poderosa canción de metal clásico con la intervención del frontman alemán. Y Evelyn, el corte en el que interviene Greenway, podría ser de la época dorada de Napalm Death en la era Lee Dorrian, pero con la voz de Greenway, muy disfrutable.
 
Es un CD flojo, que de repente adolece de inconstancia, pero que a los fans de la banda no decepcionará, si es visto o escuchado como un álbum en donde se contienen cinco posibles sencillos, será mucho mejor viaje que verlo como una obra constante y redonda. Sin duda Volbeat tiene mucho por aportar, más en vivo que en álbumes, y esperemos que sus mejores discos no hayan quedado en el pasado.

At War – Infidel

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Por José Luis Cano

At War
Infidel

Heavy Artillery

Siempre considerados como segundones en el thrash metal, At War presenta un disco que podría cambiar esa calificación muy poco certera. Después de unos 20 años sin dignarse a sacar algo, este trío de gabachos presentan un producto de total thrash, de calidad indiscutible. Poder, velocidad y agresividad, con una producción contundente, es lo que hacen que este sea un CD destacable entre la marea de grabaciones que salen a diario. Aquí no hay canciones flojas, ni de relleno, todo es poder y agresividad, con el toque At War y sin necesidad de hacer esfuerzos desesperados por intentar sonar “como antes”.

No sé en realidad estas canciones son extraídas de aquel tercer disco que nunca sacaron, regrabadas o es nuevo. La que si viene regrabada es la clásica Rapechase, aparecida en su disco debut. Como dije, no hay canciones flojas aquí y uno debe de hacer ejercicios de calentamiento para hacer headbang como debe de ser a lo largo de este discazo de nueva rolas. Lo único chocante del asunto es la portada tan maniquea, en la que se nos dice claramente que los gabachos son los buenos, y todos los demás, los malos. Por cierto, la foto interior fue tomada en el Circo Volador de la Ciudad de México, cuando tocaron hace un par de años. Existe en disco, aunque sin póster.

Sargeist – Let The Devil In

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Por Javier "Show" Villalpando

Sargeist
Let The Devil In

Moribund Records

Desde el surgimiento de la Segunda Ola del Black Metal (finales de los 80’s, principios de los 90’s) que fuera el movimiento que definiera el género en sí, se han ido gestando diferentes sub-géneros dentro del black que mutan hacía terrenos más melódicos, e incluso más ambientales y atmosféricos. Iniciando la tercera década de existencia del black metal, llega Sargeist, con su nuevo álbum para decirnos y dictarnos cómo debe ser el black puro y clásico.

Después de 5 años, llega Sargeist con Let The Devil In, una obra ortodoxa, clásica y afianzada en sus raíces, pero que a su vez coquetea, cual demonio, con la sensualidad de la melodía, los coros pegajosos y una cadena de riffs que podrían hasta “tararearse”. Quirúrgicamente, Let The Devil In, es un álbum perfectamente ejecutado, que no pone en duda la capacidad musical de la banda; a su vez la calidad de los coros, y repito, de los riffs, tienen una gran fuerza melódica y sincera que sin duda se asemeja a esos predecesores como Burzum o el primer álbum de Gorgoroth,  que dentro del caos reinante, había espacio para contemplar al ser y a la naturaleza del entorno en el que el black metal está siendo creado.

Sargeist se arriesga un poco en temas como Discovering The Enshoudered Eye, en donde el riff es el personaje principal, tanto que hasta llegan a fundirlo con el coro, y se integra perfectamente. El álbum inicia trepidantemente, oscilando entre el black puro y el melódico, la rapidez y los cambios de tiempo  que llegan inteligentemente a trazar un contrapunto en las canciones, justo esos cambios y mid-tempos, llegan a ser bastante disfrutables y te harán mover el pie al ritmo de la música. Las influencias en el álbum resultan perceptibles en cierto punto, si estás familiarizado con Grand Belial’s Keys, los primeros álbumes de Darkthrone y obvio, ellos mismos, finalmente los finlandeses se convierten en su propia influencia y toman los mejor de ellos, hoy.

Sin cuestión alguna el disco te atrapa desde que inicia, sin embargo, las canciones de repente sufren de ser cortadas de la misma tela, del mismo patrón, por lo que requerirá varias escuchadas para poder ser disfrutado al máximo y apreciar las sutiles diferencias entre las canciones, y apreciar por sobre todo, el sentimiento y lo pegajoso que puede llegar a ser en momentos.

Esta obra es sin duda de lo mejor que el black metal clásico ha ofrecido en mucho tiempo, (obvio tomando en cuenta el Belus de Burzum), aunque no cambiará el rumbo del black, ni lo llevará hacia terrenos inhóspitos, sólo se aprovechan de las clásicas artimañas, de viejas melodías, y aterrizan un gran álbum clásico en este nuevo milenio.

Nachtmystium – Addicts: Black Meddle Pt. II

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Por Juanito el del Demo

Nachtmystium
Addicts: Black Meddle Pt. II

Century Media

En 2008, Nachtmystium causó revuelo con su lanzamiento Assassins: Black Meddle Part 1, una inusual fusión de estilos que, desde que era escuchada por primera vez, revelaba a una obra definitoria del black metal y más aún, del metal de un siglo que comenzaba; como el mismo subtítulo implicaba, era evidente que una segunda parte aparecería tarde o temprano, para bien o para mal. Por lo mismo, Addicts: Black Meddle Pt. II debe medirse de acuerdo a los estándares fijados por su predecesor, tratando de desafiar el conocido axioma de que las segundas partes nunca son buenas.

Assassins reveló las inquietudes de Blake Judd como seguidor de Pink Floyd, quien recreó libremente el legado musical sicodélico de los británicos emergidos de la escena sesentera, con instrumentación de antaño –órgano Moog, saxofón– y ambientes espaciales, además de cierto sentido del humor; Addicts también se remonta a aquella época, pero desde una perspectiva más cruda y depresiva, enfocándose no tanto en el aspecto musical, sino en la parte terrible e incómoda que representó la utilización de la heroína y su consecuente adicción, algo que se transmite desde el escalofriante diseño de la portada; por lo mismo, las composiciones son más brutales e inestables, y en consecuencia, más difíciles de digerir. La obra comienza con Cry for Help, que más que canción es una exclamación desesperada que reza: "N-O-T-H-I-N-G H-U-R-T-S M-O-R-E T-H-A-N B-E-I-N-G B-O-R-N" (nada es más doloroso que nacer), frase que nos introduce de lleno al tema de las drogas y que a la vez pudiera interpretarse como una alusión a la dificultad de la concepción artística; en cierto modo, el estilo de Nachtmystium suena más concreto, menos disperso y más pulido, pero el desparpajo de Assassins era precisamente lo que le daba ese encanto de transgresión espontánea. Por su parte, Judd declaró que para Addicts quiso involucrar elementos de post-rock e industrial, para seguir expandiendo las fronteras del metal extremo. A pesar de lo interesante de la premisa, este lanzamiento no suena tan variado auditivamente; ciertamente hay toques de influencias externas, aunque no necesariamente de rock industrial; si en realidad era esa la intención, el resultado es bastante fallido, acaso pueden encontrarse guitarras elementales de extracción ochentera en Nightfall y Then Fires, pero aún así carecen de juego, sin los inesperados contrastes que Assassins ofreció; por otro lado, este nuevo trabajo se aleja considerablemente de la psicodelia y el space rock, con lo que el término Black Meddle sale sobrando, pues hacía alusión a la fusión que se trabajó en Assassins (bautizado así tras el álbum Meddle de Floyd), y por ende se pierde la idea de una secuela auténtica.

En lo que sí avanzó el estilo de Nachtmystium a través de Addicts fue en la elaboración de coros melódicos, aspecto en el que destacan ampliamente No Funeral, Ruined Life Continuum y la titular Addicts, con su temática sobre las drogas y cuyo coro "All I want is more" nos remonta al debut fílmico del suizo Barbet Schroeder sobre los estragos de la heroína y nos lleva por otro (mal)viaje desencantado y decadente. Finalmente, Every Last Drop (ver video) sí conserva los tintes del Floyd que tiñieron Assassins, con su guitarra ambiental evocadora de Shine On You Crazy Diamond, la despedida al Syd Barrett ausente. Para la nueva alineación de estudio de la agrupación repiten Jeff Wilson en la guitarra y Sanford Parker en el sintetizador; en la batería se suma el enorme Jef 'Wrest' Whitehead, líder de su banda Leviathan y quien ha tocado con Judd en el súper grupo Twilight. Adicionalmente, Chris Black repite como productor y letrista.

Addicts pasará a la historia como un buen disco, quizás no como la obra maestra que es Assassins, sino como una muestra de la buena racha por la que atraviesa Nachtmystium como banda experimental, independientemente de los resultados obtenidos; tal vez la propensión de Judd por fusionar géneros sea un sincero intento por ampliar las posibilidades del metal extremo como corriente, o quizás sea meramente un interés comercial para llegar a un sector de público ajeno al metal, como sea, se agradece que haya músicos valientes que tomen el riesgo y generen música diferente. La esencia del black metal es ir contra lo establecido, aunque eso signifique ir en contra del mismo estilo.

Cradle Of Filth – Darkly Darkly Venus Aversa

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Por Pablo Barrios

Cradle Of Filth
Darkly Darkly Venus Aversa

Peaceville Records

Inicialmente con un titulo tentativo que fue descartado a último momento llamado All Hallows Eve, el nuevo capítulo en la saga de Cradle Of Filth finalmente se bautizó bajo el nombre de Darkly Darkly Venus Aversa y marca el retorno de un sonido más clásico, con una forma de presentar los temas mucho más dinámicos y memorables que su anterior Godpseed On The Devil's Thunder. Nuevamente  los ingleses han puesto el esfuerzo y la concentración en hacer una obra única, ningún álbum que ha editado Dani Filth y su tropa es igual, como se puede reflejar en esta oportunidad, demostrando que tienen muchas ideas renovadas y más devoción que nunca.

Siguiendo la línea en la carrera de Cradle Of Filth, sabemos que vamos a encontrar ya que lograron concretar y encontrar hace tiempo su fórmula, su sonido y su sello personal, por lo cual es más fácil familiarizarse con su propuesta. Sufriendo mutaciones en la alineación, cada simbiosis entre la banda y la música se denota dando como resultado un alejamiento a su sonido tradicional extendiéndose cada vez más, hasta editar LPs como Nymphetamine y Thornography, donde las estructuras de los temas eran mucho más simples y muy diferentes a lo que venían creando. En esta ocasión también sufre una baja importante en la formación ya que una de las piezas fundamentales que estuvo durante años, Sarah Jezebel Devay, no figura, y es reemplazada mínimamente en algunos sectores por la cantante de pop Lucy Atkins, cuya voz aporta gran caracter al personaje que interpreta en esta travesía.

Con Cradle Of Filth a veces es muy difícil tener una postura que esté entre el amor y el odio, ello mismo acontece con Darkly Darkly Venus Aversa. Los seguidores más cercanos de las dos eras de la agrupación van a estar más que complacidos. A quienes gustan de lo clásico como Dusk And Her Embrace, estarán más que contentos por su ambientación;  los que se han interesado por discos como Damnation And A Day van a estar más que satisfechos por la brutalidad. Y los que siempre los critican, lo van a odiar más que nunca. Musicalmente desde Midian, no se escuchaba un conjunto tan potente que hiciera olvidar pasos en falso de sus últimos trabajos. O lo tomas o lo dejas.

Con un bello arte dentro del booklet, un libro que va contando la historia en cuestión de las letras junto a imágenes, se da el puntapié para crear una atmósfera para hacer volar nuestra imaginación y situarnos donde quiere la banda. En términos líricos Dani Filth siempre hace gala de su forma tan poética de escribir literatura vampírica, conjugada con palabras en latín o versos muy pocos conocidos haciendo más interesante su manera de encarar todo un álbum conceptual. A la vez, su rol principal en la voz es muy criticada por tener esos alaridos y aullidos. En este CD como siempre, hay que tomarlo con pinzas, a veces sus cuerdas vocales sobresalen por toda la música y a veces deja mucho que desear.

Líricamente, Cradle Of Filth ha apostado a una figura controversial y polémica en la religión como es la  la historia de Lilith, primera esposa de Adán que se fue del jardín del Edén por voluntad propia, para luego convertirse en un bruja, una de las tantas historias que se ha escrito sobre esta mítica mujer, pero en esta ocasión nos topamos con una versión más sucia, oscura y con todo el romanticismo de la literatura gótica.

En Darkly Darkly Venus Aversa, una de las particularidades es que no hay ningún tipo de introducción de por medio, ni hay interludios clásicos como Portrait Of The Dead Countess de Cruelty And The Beast o Creatures That Kissed in Cold Mirrors de Midian. Este álbum va directo al grano.

Hace bastante tiempo que la agrupación tiene un estigma pegado sobre si son una banda de black metal o no. En su primer trabajo, The Principle of Evil Made Flesh, hay una reminiscencia, pero nunca lograron poder convencer a un público que lo ha criticado por el hecho de decir que son tal cosa y sonar diferente. Musicalmente siempre fueron más allá en territorios desconocidos que luego otras agrupaciones imitaron, por eso en Darkly Darkly Venus Aversa se busca la aprobación de esas personas acelerando un paso más su música. Desde que comenzaron a editar discos, ninguno posee el caracter como el que proponen en esta nueva producción.

Con unas pocas palabras y bajo la conducción de una tormenta sonora por parte de Martin Skaroupka en la batería de The Cult Of Venus Aversa, se da el clima perfecto para una entrada a toda orquesta, particularmente esta canción da un indicio de cómo va a sonar la propuesta de los británicos, mucho más enfocados en las orquestaciones y en la rapidez de sus temas, reflejandose en The Nun With The Astral Habit, una clara alusión y un pequeño tributo a bandas como Emperor.

En ningún momento bajan los decibeles, la insignia de la teatralidad y lo gótico está en cada instante. The Spawn Of Love And War es un claro ejemplo de ello donde las voces se complementan a la perfección. La única excepción es Forgive Me Father (I Have Sinned) (ver video), el único corte reconocible a la primera escucha por la particular melodía que evoca.

En Darkly Darkly Venus Aversa es necesario prestar atención a los detalles ya que es mucho más intricado que sus discos experimentales, y no tan melódico como gran parte de sus años dorados con Dusk And Her Embrace, Cruelty And The Beast y Midian.

En la edición especial vienen cuatro canciones extra, creando un complemento interesante en complicidad con temas pesados,  sin mucha orquestación y que no carecen de agresividad, sino todo lo contrario; la perla de la segunda entrega es Mistress From The Sucking Pit, que tendría que haber quedado en la edición final por la excelente e incesante participación de la tecladista Ashley Ellyllon. 


Cradle Of Filth logró otra vez su cometido con el álbum más agresivo que hayan editado hasta la fecha y que alegrará a sus fans de toda la vida, y juntará a los detractores, reuniendo casi todas sus épocas, consiguiendo una pieza musical llena de emoción, complejidad y agresividad.