Por Pablo Barrios
Luego de la reciente edición del Grammy, parece que el Metal cada dÃÂÂa esta ganando más adeptos y más lugares alrededor del planeta.
En esta historia la década de los ochenta, sin lugar a duda, fue la época dorada del Heavy Metal, donde recién Metallica estaba por dominar al mundo; donde la New Wave of British Heavy Metal daba a conocer nombres de bandas consideradas ahora de culto; el Thrash estaba en sus dÃÂÂas de gloria; y donde Iron Maiden estaba en la popularidad y en los charts de todo el mundo.
Han pasado varios años de eso y ahora nuevamente en un nuevo siglo, el mundo esta escuchando y se esta dando cuenta de que mucha gente sigue escuchando este tipo de música, y nuevas generaciones están interesadas en redescubrir estos sonidos.
El metal ha sido malinterpretado y bastante manipulado por gente del medio periodÃÂÂstico que no tiene idea de lo que realmente esto es. El Metal es tal vez la subcultura más grande que existe en estos momentos en el mundo y la prensa no especializada esta prestando más atención y se esta dando cuenta… que hay bandas con mucho éxito y que hay mucha gente interesada en leer sobre el tema.
IncreÃÂÂblemente, en la edición OnLine del prestigioso New York Times, uno de los periódicos más importantes de los Estados Unidos, publicó el dÃÂÂa 16 de Febrero del 2007 EN PRIMERA PLANA, ¡SI PRIMERA PLANA!, una crÃÂÂtica del Show de Slayer en el famoso Hammerstein Ballroom. La primera plana es donde cualquier persona puede leer al respecto, junto a las noticias más importantes (Nota: PRIMERA PLANA – la foto más importante y el tema más importante para el New York Times en ese momento era Slayer… ¿pueden creerlo?)
No es una noticia que no tiene que pasar desapercibida por varias simples razones.
Slayer, ¿banda de culto dentro de Metal, una de las más extremas y explicitas en la portada del NYT?
Es un signo que algo esta cambiando y eso, para quienes escuchamos esta música, no podrÃÂÂa ser mejor. De ahora en más que se sigan abriendo espacios para que la gente pueda seguir escuchando la música que tanto le gusta.
Bien por Slayer y bien por el New York Times de dar un espacio para las masas hambrientas de información.


