Por Samuel Segura
Dies Irae
Secret Veils Of Passion
Chaos Records
¿Después? No lo sé. Pero ahora, necesito concentrarme en las imágenes que me has regalado, Secret Veils of Passion. En las que la desolación es la protagonista de tus acordes. Con ellos podría deprimirme después de haber sonreído. Quisiera agradecerte por ese momento de música progresiva, difícil de encasillar. Recuperé la fe en ti y en los demás discos de metal mexicano que también buscan la experimentación y la producción impoluta.
Pero hubo una expectativa que no cumpliste. Hay algo en ti que me deja insatisfecho. No puedo decir con exactitud qué es. Es un sentimiento contradictorio, que se resiste a ser expresado en palabras. Necesitaría componerte una canción para responder con la misma inmundicia que has arrojado a mis oídos. Esos cambios bruscos de género –vas del doom al rock progresivo, te paseas por el jazz sin inmutarte-, por momentos más relajado y a veces llenos de agresión que desestabilizan cualquier certeza. Necesitaría de un lienzo para pintar el abismo creado por las notas de tu música en diez tracks, a la que le sobra de pronto el virtuosismo. Porque a veces puedes
sumergirme en lo más profundo de mí, pero al mismo tiempo me haces repudiarte, cuando me sacas de esa profundidad, de un jalón, con tus ritmos más simples, a la superficie.
Quizá esa no era tu intención, Dies Irae. Pero es que nada queda claro contigo. Tendré que esperar, entonces, a que el arte de tu libreto desaparezca un rato de mi memoria. A que se pierda junto con los sonidos que se relacionan con ella. Con la desolación que provocas. A quitarle el orden a mis pensamientos y dejarte pasar de lleno, sin ataduras. Solo así podré volver a escucharte. Después.



Un punto interesante a destacar acerca de los títulos utilizados para los temas es la luminosidad astral de la que hacen gala: Solar es un término que claramente hace referencia al astro rey de nuestro sistema; de igual manera, Helios es el nombre con el que los griegos llamaban al sol, a la vez que Apollo es el dios griego asociado al sol; por su parte, Olympia es la locación del monte griego de donde provenían los dioses, y por supuesto, April es un mes perteneciente a la alumbrada primavera. Incluso la portada del álbum es sumamente primaveral. Estas asociaciones directas al sol quedan plenamente justificadas con la luz y el poder que acompaña a los diez temas que integran el debut de MonstrO, de quienes, con justa razón, puede decirse que han llegado a ilustrar los corazones, no sólo de los metaleros, sino de cualquiera que aprecie la música bien hecha.
Cuidado. Dystopia te tomará del cuello y comenzará a apretarlo. No va a soltarte hasta que te pongas frío y estés al borde de la muerte (Days of Rage). En tu agonía te dará tiempo, en el que podrás respirar y revalorar la vida (End of Innocence) y resignarte a perderla.
Así, el pasado lucirá acogedor. No será historia, será el anhelo de un lugar habitable. Permanecerá en tu recuerdo, pero se hará pedazos de un golpe (Boiling Point). Rogarás porque el destino sea verdadero, para que te conduzca a lo que habías forjado durante tu vida: un futuro apacible, donde puedas reír y amar.

Con dos discos previos en su haber,
En una corriente que prácticamente agotó sus límites durante la década de los ochenta, es difícil imaginar una propuesta realmente nueva, aunque eso no debe ser impedimento para que Evile busque encontrar un sonido propio; no está mal desde el punto de vista formal, de hecho resulta un lanzamiento muy bien realizado y agradable para el escucha, pero su falta de autenticidad los pone en riesgo de perderse entre el mar de agrupaciones que surgen día a día, en especial ahora que Metallica se ha reconciliado con su sonido thrashero y ya no hace falta que otras bandas cubran su ausencia. Five Serpent's Teeth resulta muy recomendable para quienes se hayan quedado atorados en el sonido básico del thrash, pero si algo ha demostrado el tiempo es que las fórmulas estilísticas acaban por fastidiar —basta comprobar la monótona cantaleta en la que se ha convertido el power metal—; afortunadamente, después de escuchar este álbum, queda claro que estos cuatro jóvenes músicos tienen talento y bastante espacio para mejorar.
Y bien, se acerca el día de la presentación de
La banda ha evolucionado en el sentido de repetir la misma fórmula de lo que es su mejor producción, Silhouettes, pero presentándolo de una manera diferente, sin sonar igual y aún así nos atrapa, provocando esa exquisita sensación en la que esperamos el instante de cambios en las canciones para sorprendernos con lo siguiente parte.
El encuentro de la melodía con el death metal puede ser algo controversial. Los metaleros más tradicionalistas encuentran especialmente dificil adaptarse a las vocales extra-agresivas, y los puristas del death muchas veces buscan un mayor nivel de muerte y destrucción en la música y las letras que lo nomalmente ofrecido por el heavy metal.
Por alguna razón, We Do Not Care, recuerda a himnos más comerciales de Trivium [Anthem (We Are The Fire)], pero sin los ganchos atrayentes tan bien logrados en esa controversial etapa del conjunto estadounidense. Aún así tiene su momento y no se siente tan fuera del concepto sonoro del LP.
“No temas a la grandeza; algunos nacen grandes, algunos logran grandeza, a algunos la grandeza les es impuesta y a otros la grandeza les queda grande” – William Shakespeare
Describir cada una de las canciones del LP sería un esfuerzo infructuoso por demostrar la cantidad de detalles que lo conforman, los cuáles no logramos apreciar en su totalidad a la primera escucha, pero puedo decirles que el sonido de Symphony X es más sencillo y pero igual de potente y ahora más conciso, el cual se percibe natural, sin rebuscamientos.
Un ruido extraño, interferente, comienza. Lo acompaña una guitarra acústica y lo que parecen unos gritos femeninos. Pero, es difícil tener la certeza de ello. El caos sonoro y la distorsión, impiden identificar aquello que suena al margen de la música. Sin embargo, ese desorden auditivo se percibe completamente planeado, adrede.
Muchas veces, en vez de una letra, suenan quejidos. Ruidos, ambientaciones, sampleos que encajan con la interminable sucesión de blastbeats y solos disonantes. Y en otras ocasiones, las canciones se asemejan entre sí, principalmente por algunos riffs. Hasta el grado de compararlas y diferenciarlas en el acto. Es por ello que este álbum debe escucharse sin pensamientos previos, como si la casualidad nos hubiese llevado hasta él.
Uno de los géneros que están ganando más adeptos dentro de la escena mexicana es sin lugar a duda el metal progresivo, misma que es conocida por ser cuna de grandes bandas de death metal y agrupaciones extremas. Nuevamente México está generando grupos de calidad y ahora con un estilo más técnico.
Influenciados mayormente por bandas progresivas y modernas como Symphony X, Dream Theater, etc, los miembros del grupo logran tomar varios elementos de los mencionados para crear su propio proyecto,completamente cantado en inglés. El CD transcurre de una forma que fluye naturalmente, no se siente forzado en ningún momento, logran sorprender por su destreza a la hora de presentar los nueve temas que presenta el álbum, los arreglos son excelentes, el ejemplo más claro es Your Name In Silence, el cual dura diez minutos y en ningún instante decae la atención; la instrumental Crepusculum Vehementis, la acústica That Weird Thing, son grandes joyas de un álbum que vale la pena ser escuchado con atención y detalle. En ciertos puntos no pueden separarse de ese sonido tan característico del género porque es su primer LP, por suerte eso no le quita potencia, con el paso del tiempo encontrarán su propio lugar para lograr todavía más el impacto en su música.

Sin profundizar en la descripción detallada de cada canción que conforma el CD, es de menester señalar que desde el momento en que comienza éste, el oyente se sumerge en un trance que lo transportará por cortes agresivamente escalofriantes, melodías bellas, y ejecuciones impecablemente majestuosas. Una increíble capacidad de crear atmosferas musicales donde están de regreso aquellas intromisiones de géneros diferentes dentro de una misma canción a las que nos acostumbraron en Colors y que no terminan por aburrirnos.