Por Pablo Barrios
The Ocean
Heliocentric
Red Distribution
Los alemanes de The Ocean ya hace un tiempo que en el underground se han ganado un nombre respetable a cada producción que editan, ya sea por su originalidad o por ser una de las agrupaciones más ambiciosas de la última década en términos progresivos. Los germanos también destacan en calidad lirica y compositiva, sobre todo como en sus primeras obras como lo fue Aelion, el sucesor Precambian; cada una de etas producciones les ha otorgado todo tipo de elogios alrededor del planeta a la hora de entregar material extremo fuerte y contundente.
Con cambios importantes en la agrupación como lo es la llegada del nuevo cantante Loic Rosetti, haciendo un trabajo excelente entregando voces agresivas y limpias, The Ocean se embarca nuevamente en un ambicioso proyecto conceptual como lo es Heliocentric, la primera entrega de este 2010 de un proyecto doble donde trata el origen del universode manera filosófica, tanto del lado de la religión como en el de la ciencia, dando como resultado un álbum más que interesante.
Musicalmente Heliocentric muestra matices más sutiles que en otros redondos de la agrupación, en esta oportunidad los encontramos más tranquilos, más maduros y con una producción cristalina donde se aprecia cada instrumento con una nitidez absoluta. Dejando la agresividad aparte, nos encontramos de principio a fin con una obra donde las influencias son claras pero con un sonido propio, ello hace que este plástico valga la pena su escucha una y otra vez ya que contiene material altamente adictivo. Lo más importante para comprender lo que se quiere trasmitir, es que tiene que escucharse completamente durante todo el viaje sónico que se propone, un álbum conceptual que nunca decae.
Altamente influenciados por bandas progresivas de metal como Tool, pero con más armonía y delicadeza, inicia una saga y sonido con varias sorpresas que antes no habíamos escuchado.
Con la introducción, Shamayim, llega el primer track titulado Firmament que nos da la idea de cómo va ser el trayecto donde los pasajes van de lo agresivo a la sutileza, variando a cada momento. Firmament es el el origen del universo a nivel religioso, a partir de ese instante prosigue toda una epopeya sonora donde cada vez se hace más cautivador como pasa en The First Commandment Of The Luminaries, aquí la ambientación juega un papel preponderante en elestruendo de The Ocean.
Ptolemy Was Wrong es tal vez lo más emotivo de toda la placa, la instrumentación nos recuerda algo de Radiohead pero con un toque más oscuro. Las letras se distorsionan entre ciencia y religión, es el punto más alto donde uno se da cuenta de la ambición de todo el proyecto, a pesar de ser muy arriesgado a la hora de querer trasmitir el mensaje.
Metaphysics Of The Hangman, Catharsis Of A Heretic, Swallowed By The Earth, conforman el esqueleto de la entrega, predominando la idea y tesis de la ciencia en el origen del universo con más agresividad hasta que llegamos al colosal final y tercera parte con la semi-introducción, Epiphany, de tres minutos que da pie al tema The Origin of The Species, donde la parte lirica juega un papel muy importante en el track final, The Origin of God, expulsando las últimas líneas del LP, "¿Quién hizo a tu arquitecto?¿De dónde viene?¿De qué está hecho?”, en el cual encierra la primera parte de este proyecto doble y deja un final abierto, filosóficamente, para que cada quien tenga una interpretación personal.
The Ocean brinda una obra conceptual de alto calibre donde la ambición de la banda se nota a grandes rasgos y cuya inclusión del nuevo vocalista le da un aire fresco. Cada año que editan un material salen victoriosos y con el lanzamiento de Heliocentric, es claro que son una de las agrupaciones más importantes en el underground mundial de la actualidad.
Heliocentric, a pesar de no ser perfecto, tiene la gran ventaja de ser totalmente arrollador en todo sentido.



Álbum debut de esta banda serbia, que interpreta un black metal con toques atmosféricos, donde expresan sus creencias y actitudes, tomando el sendero de la mano izquierda, el famoso Left Hand Path, muy en la onda de Emperor, Dissection y lo primero de Dimmu Borgir.
Escuchar a los suecos
La gran aportación del décimo disco en su trayectoria es rescatar el tono de la vieja guardia, acordes secos con esa distorsión escabrosa de sus primeros materiales, en rolas como So it Begins, Wir Kapitulieren Niemals (pieza en honor a su propia historia y en reconocimiento a las hordas de metaleros en Alemania), Chief Einherjar (en alusión al ejército de Odín, pero dedicada por Johnny hacia un colega fallecido), Return Fire y Dead to Me (donde retoman el tema anti-religión …Christ is obsolet), canciones que como himnos nacionales retroceden casi 20 años en contundencia, pero conservan la evolución actual de la banda para el género death metal vikingo.

¿Qué puedes esperar de un álbum cuya lírica abre con una declaración/plegaria de esta magnitud? Así empieza la letra de la primera rola en Eparistera Daimones de
La rabia de un hombre dolido, revienta con A Thousand Lies, riff acelerado y batería incesante, sus coros desgarradores provocan la convulsión y demuestran la vigencia del músico Warrior, con los huevos suficientes para no dejarse morir, ni pretender vivir de glorias pasadas. Su legado continúa lo siniestro, lo profano y diabólico, como en la pieza Descendant, un himno al metal doom, aderezado con tonos dark y stoner, el metal suizo propio de este genio que se ha convertido en un sello propio inconfundible.
El infierno muestra otro rostro, no el acostumbrado por blasfemias y conjuros, ahora tiene una máscara gitana, surrealista, casi onírica, es más, la entrada a esta dimensión no es de una caverna incendiándose, sino tiene forma de una semiabierta carpa de circo, donde el presentador está caracterizado por Lee Dorrian, ese genio de la composición retro llamada
El aparente humor del sampler al inicio de Requiem for the Voiceless, en realidad es por la lírica basada los derechos de los animales y su grito de libertad, tema no común para esta rama del metal.
Rob Zombie
Con voz áspera y cada vez menos notoria, Rob Zombie cumple cantando y contando historias sobre hombres lobo, zombies, frankensteins, vampiresas y demás en sus letras, pero no es suficiente, algo falla, solo son canciones que no superan lo que hizo anteriormente. En la segunda aparición del Hellbily, no hay mucho para recordar, todo el soundtrack sobrevive a duras penas ante toda la monstruosa discografía del cantante.
En 1985
Pero aún hay más, mucho más. El paquete consta de tres objetos: Flight 666 – The Original Soundtrack (concierto en CD), Flight 666 – The Concert (concierto en DVD) y Flight 666 – The Film (documental en DVD) y es precisamente aquí donde lo realizado por Iron Maiden se despega a millas de distancia de los sueños más locos de cualquier banda de rock; los secretos develados en el filme hacen comprender al espectador por qué esta gira fue una auténtica hazaña (por respeto a los lectores, no los contaremos aquí, pues sería echarles a perder la trama de la película), además de proporcionar simpáticas respuestas a muchas inquietudes curiosas: ¿qué hizo Tom Morello con su copia de Piece of Mind? ¿por qué regatea Nicko en Teotihuacán? ¿cómo cantan Children of the Damned en español en Costa Rica? ¿qué hace la gente de Colombia para obtener mejores lugares? ¿cuál es la canción que más emocionó a Bruce volver a cantar durante esta gira? Todo está ahí, demostrándonos que no se necesita de un guionista hollywoodense para hacernos reír o llorar.
Para todos los que nacimos a principios de los 80 ó finales de los 70, Guns N’ Roses significó la primera exposición a lo que es una banda de Rock. Sin la difusión masiva de información que vivimos actualmente a velocidades inimaginables en donde las noticias no tardan ni siquiera horas en dar la vuelta al mundo, Guns N’ Roses se estableció a finales de los 80 e inicios de los 90 como un fenómeno mediático conocido en cada rincón del planeta. Fueron (junto con Metallica) la última banda de Rock que operó y alcanzó su máximo al estilo de la vieja escuela como lo hicieron los Beatles y Led Zeppelin en décadas pasadas. Verdaderamente eran un fenómeno, todo mundo había escuchado su LP debut Appetite for Destruction, todo mundo esperaba con ansias, miedo o morbo, un show de su masiva gira mundial rondando el año 1992. No es simple nostalgia, pero realmente no recuerdo una agrupación fundada después de 1995 que haya creado tanta expectativa mundial sin la difusión masiva que existe en el presente. Guns es uno de los grupos más controversiales de la historia y una de los más apreciados, por esto somos afortunados que se haya publicado Slash, biografía del homónimo guitarrista quien armado con su Les Paul y escondido detrás de una larga y eterna cabellera, nos entregó algunos de los riffs más memorables de la historia.
Por un lado podemos ver el enfoque de Axl dirigido en general hacia una mega producción teatral: sintetizadores, estadios, coristas, pirotecnia, etc, lo cual se comprobó con los discos y gira de Use Your Illusion, el conjunto gastó millones en la producción del LP gastando aún más en el tour. Por el otro lado tenemos a Slash, más a gusto en un ambiente enfocado hacia un Rock n’ Roll directo, más cerca de las raíces de guitarra-voz-bajo-batería, sumado a buenos amplificadores, tocando con pasión y energía. Esto es respaldado cuando nuestro personaje nos narra el gusto que sintió al tocar con Slash’s Snakepit en pequeños clubes después de los excesos de Use Your Illusion. Sin embargo cita los problemas de abogados, managers y el ego de Axl como los principales motivos para el fin de la banda.
“Poca gente puede afirmar con certeza haber consumido más drogas, bebido más Bourbon o entretenido a más mujeres que el cantante y líder de Motörhead.” Cualquiera que tenga escrita la frase anterior en la portada de su biografía merece un monumento especial en el templo del Rock, además de todo mi respeto y admiración. La cita anterior está plasmada en el libro White Line Fever, autobiografía de Ian Kilmister, mejor conocido como Lemmy, bajista, compositor, cantante y líder de la legendaria banda inglesa,
Rock star de rock stars sería un buen adjetivo para calificar a este increíble personaje quien además de haber cometido innumerables excesos, es una persona inteligente y honorable. Evidencia de esto es que con 60 años de edad aún sigue girando, aun está vivo y aún es sencillo. Siempre lanza comentarios apreciativos hacia sus compañeros de banda, primero para Phil “Philthy Animal” Taylor y “Fast” Eddie Clarke de la alineación clásica, y para Phil Campbell y Mikkey Dee de la alineación actual. Constantemente denuncia a gente deshonorable que se ha cruzado en su camino: miembros de Hawkwind, managers sin escrúpulos, ejecutivos de disqueras (en especial Sony Music), etc.