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Tool

Cobertura especial de Tool en San Diego, California

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Jueves 15 de Julio de 2010
Viejas Arena
San Diego, California
Por Juan Mier (Enviado Especial)
Fotos: Archivo

La mística alrededor de Tool, en especial acerca de sus actuaciones en directo, ha sido disipada en cierto grado. Basta una simple búsqueda en YouTube para encontrar una probada de lo que es esta banda en vivo. Hace escasos años dependíamos de exhaustivas búsquedas en redes p2p para obtener algún clip de Tool. No obstante, estos maestros del rock-metal progresivo siguen manteniendo un gran aire enigmático y recluido. No contamos con extensas y frecuentes giras, ni con discos en vivo, adicionalmente producen nuevos álbumes en largos ciclos de aproximadamente cinco años.  Además, en todo show se impone una estricta política para prohibir cualquier cámara.

Sin más preámbulo, escuchar (y ver) en directo a estos nativos de California es un privilegio. Un concierto excelso. Clasificar los efectos visuales como impactantes sería subestimarlos. La ejecución musical es simplemente una muestra de maestría y dominio absoluto de sus respectivos instrumentos, en conjunto con una excelente mezcla de sonido, en línea con la acústica del recinto. La selección de canciones ha sido similar en toda la gira con pequeñas variantes pero cubriendo su catálogo desde Undertow hasta 10,000 Days. Un show lleno de detalles como son la vestimenta simple en shorts y t-shirt de Maynard (el frontman es notable por sus extravagantes disfraces), el equipo de roadies con batas blancas de laboratorio y el discurso inicial en video del ícono contracultural, Timothy Leary.

Musicalmente, el dúo rítmico de Danny Carey en la batería y Justin Chancellor al bajo es algo solvente y monumental. Riffs feroces, efectos y energía por parte del bajista encuentran respuesta y conjunción con la inclasificable habilidad, poder, sentir y precisión metronómica de la percusión. En las altas frecuencias sónicas, tenemos a Adam Jones a la guitarra, quien maneja las seis cuerdas con elegancia infinita, gusto, e inteligencia musical. Innumerables efectos y sonidos ambientales complementan cada pista. Jones, sin ser alguien que derrita los trastes de su instrumento es un enorme guitarrista ya que la habilidad no se mide en notas por segundo, sino en los sentimientos transmitidos y el complemento a cada canción. Cerrando el círculo, el excéntrico frontman Maynard James Keenan, entrega un desempeño vocal único y bestial.

Introducciones largas, llenas de sonidos épicos y ambientales introdujeron numerosos momentos climáticos en el concierto. Enormes Jambi y Stinkfist. Tool se adentró a su catálogo y nos entregaron Intolerance de Undertow, el cual fue uno de los momentos más especiales dada la potencia y riffs de esta composición. A esta canción siguió un 1-2 de la ya clásica Schism y Forty Six & 2, este trío de canciones causó el máximo nivel de conmoción dejando a los fanáticos boquiabiertos. Una breve pausa dio comienzo a Lateralus en versión extra larga con todo y un duelo de percusiones entre Carey y Gino de los abridores Rajas. La potencia sónica de dos baterías simplemente voló el techo de la abarrotada Viejas Arena. Este momento solo pudo ser superado por el corte cerrador Ænema, posiblemente el himno de Tool.

El final tomo más poder al ser tocado en el sur de California y dada las incursiones vinícolas de Maynard en Arizona (la canción menciona ambas regiones en su letra). Tool, simplemente maestros del progresivo.

SETLIST
Third Eye
Jambi

(-) Ions

Stinkfist

Vicarious

Eon Blue Apocalypse

The Patient

Intolerance

Schism

Forty Six & 2
Intermission
Lateralus con Gino de Rajas

Ænema

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Slash

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Por Juan Mier

Slash

Harper Entertainment

Para todos los que nacimos a principios de los 80 ó finales de los 70, Guns N’ Roses significó la primera exposición a lo que es una banda de Rock. Sin la difusión masiva de información que vivimos actualmente a velocidades inimaginables en donde las noticias no tardan ni siquiera horas en dar la vuelta al mundo, Guns N’ Roses se estableció a finales de los 80 e inicios de los 90 como un fenómeno mediático conocido en cada rincón del planeta. Fueron (junto con Metallica) la última banda de Rock que operó y alcanzó su máximo al estilo de la vieja escuela como lo hicieron los Beatles y Led Zeppelin en décadas pasadas. Verdaderamente eran un fenómeno, todo mundo había escuchado su LP debut Appetite for Destruction, todo mundo esperaba con ansias, miedo o morbo, un show de su masiva gira mundial rondando el año 1992. No es simple nostalgia, pero realmente no recuerdo una agrupación fundada después de 1995 que haya creado tanta expectativa mundial sin la difusión masiva que existe en el presente. Guns es uno de los grupos más controversiales de la historia y una de los más apreciados, por esto somos afortunados que se haya publicado Slash, biografía del homónimo guitarrista quien armado con su Les Paul y escondido detrás de una larga y eterna cabellera, nos entregó algunos de los riffs más memorables de la historia.

Nacido Saul Hudson a mediados de los 60 de un liberal matrimonio interracial (madre afro-americana, padre blanco) en Stoke-on-Trent, Inglaterra, Slash creció en el mundo de la farándula desde pequeño. Inglés de nacimiento pero californiano por adopción, vivió desde pequeño en Los Angeles, alrededor de un ambiente típicamente bohemio debido al trabajo de su madre como diseñadora de vestuario de entre otros famosos, David Bowie. En su adolescencia Slash tocó un día una guitarra eléctrica y a partir de ahí no miró hacia atrás, supo perfectamente que ese instrumento sería su vida.

Llena de innumerables anécdotas a lo largo de casi 500 páginas, Slash nos narra desde los humildes y extremos inicios de la banda dentro de la escena de Sunset Boulevard, hasta el surgimiento de su inseparable sombrero de copa. Agregando a esto una buena dosis de historias de devastación y drogas, entre las más sobresalientes un ataque de alucinaciones después de varias horas de inyecciones de speedballs (mezcla de heroína y cocaína), en donde se vio acosado y perseguido por pequeñas criaturas con ametralladoras, semejantes al personaje de “Predator“, los cuales le indujeron un ataque de pánico que lo obligaron a atravesar el vidrio de su regadera y correr desnudo por un campo de golf de un hotel en Arizona.

De personalidad siempre introvertida y de pocas palabras, Slash no juzga ni trata de dar explicaciones descalificantes o amarillistas sobre la historia y el fin de Guns N’ Roses, simplemente hace declaraciones directas sobre la polarización de ideas y distintos intereses entre el enigmático-conflictivo Axl Rose y el resto de la banda.

Siempre existieron diferencias con Axl pero todo explotó desde la grabación y el subsecuente tour para Use Your Illusion I y II. Las “diferencias creativas” citadas desde los Beatles, hasta rompimiento de bandas de Rock, se hacen presentes nuevamente en el caso GN’R.

Por un lado podemos ver el enfoque de Axl dirigido en general hacia una mega producción teatral: sintetizadores, estadios, coristas, pirotecnia, etc, lo cual se comprobó con los discos y gira de Use Your Illusion, el conjunto gastó millones en la producción del LP gastando aún más en el tour. Por el otro lado tenemos a Slash, más a gusto en un ambiente enfocado hacia un Rock n’ Roll directo, más cerca de las raíces de guitarra-voz-bajo-batería, sumado a buenos amplificadores, tocando con pasión y energía. Esto es respaldado cuando nuestro personaje nos narra el gusto que sintió al tocar con Slash’s Snakepit en pequeños clubes después de los excesos de Use Your Illusion. Sin embargo cita los problemas de abogados, managers y el ego de Axl como los principales motivos para el fin de la banda.

No encontraremos una explicación ni juicios en contra de Axl, simplemente afirmaciones contra su misterioso y anti-profesional hábito de salir tarde al escenario, cancelar fechas, ó simplemente dejar de tocar a medio show. Actos que acabaron por desquiciar a fans y a Guns N’ Roses. Podemos concluir que nadie entiende la personalidad de Axl, ni siquiera alguien tan cercano como Slash.

Biografía esencial para cualquier interesado en la historia de una de las agrupaciones más grandes narrada por uno de los más talentosos y carismáticos personajes dentro de la historia del Rock.

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Lemmy White Line Fever

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Por Juan Mier

Lemmy White Line Fever

Pocket Books

“Poca gente puede afirmar con certeza haber consumido más drogas, bebido más Bourbon o entretenido a más mujeres que el cantante y líder de Motörhead.” Cualquiera que tenga escrita la frase anterior en la portada de su biografía merece un monumento especial en el templo del Rock, además de todo mi respeto y admiración. La cita anterior está plasmada en el libro White Line Fever, autobiografía de Ian Kilmister, mejor conocido como Lemmy, bajista, compositor, cantante y líder de la legendaria banda inglesa, Motörhead.

Escrita en un sentido casual y amigable, anécdota tras anécdota, Lemmy narra la historia de su vida. Desde su infancia hasta los inicios de su carrera musical en diversas bandas a finales de los 50 e inicio de los 60, continuando hacia bandas más grandes como Hawkwind y la fundación de Motörhead en 1975.

Lemmy ha estado en todo, desde roadie para The Jimi Hendrix Experience hasta ver nacer a The Beatles y Rolling Stones, de quienes nos afirma que los Beatles eran tipos callejeros rudos de Liverpool, y los Stones eran niños consentidos de los suburbios de Londres, pero aun así respeta mucho a ambas bandas. El libro está lleno de comentarios de ese tipo e historias de sus múltiples aventuras grabando discos y en giras sin descanso por todo el mundo.

El protagonista de esta historia se confiesa a sí mismo un “speedfreak”, adicto a las anfetaminas, su droga favorita por excelencia. Aunque también cuenta sus experiencias psicodélicas con Hawkwind tomando LSD, denunciando y advirtiéndonos sobre los peligros de la heroína, según entendemos nunca consumió.

La discografía de Motörhead simplemente es enorme en un 95%, creada por Lemmy quién realmente está subestimado ya que puede ser considerado una de las grandes fuerzas creativas dentro del Rock. Afirmando que su éxito financiero más grande son las regalías, irónicamente por las canciones escritas con Ozzy Osbourne como Mama I’m coming Home.

Rock star de rock stars sería un buen adjetivo para calificar a este increíble personaje quien además de haber cometido innumerables excesos, es una persona inteligente y honorable. Evidencia de esto es que con 60 años de edad aún sigue girando, aun está vivo y aún es sencillo. Siempre lanza comentarios apreciativos hacia sus compañeros de banda, primero para Phil “Philthy Animal” Taylor y “Fast” Eddie Clarke de la alineación clásica, y para Phil Campbell y Mikkey Dee de la alineación actual. Constantemente denuncia a gente deshonorable que se ha cruzado en su camino: miembros de Hawkwind, managers sin escrúpulos, ejecutivos de disqueras (en especial Sony Music), etc.

A lo largo de las numerosas anécdotas que componen este libro también se tienen muchos datos curiosos y consejos que pueden ser útiles para cualquier persona en la industria musical. Considero a White Line Fever como un libro esencial para cualquier persona que disfrute del buen Rock.