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Kreator – Phantom Antichrist

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Por Samuel Segura

Kreator
Phantom Antichrist

Nuclear Blast Records

"Those who never felt their souls, all live transient lives"

En una ciudad en ruinas, los soldados fusilan a los rebeldes. Los ponen de rodillas y disparan las balas de un rifle que antes fue usado para defenderlos. El cielo se ha tornado de un rojo intenso, inyectado de sangre, de odio, de agonía. El final de los tiempos lo ha dictado el hombre, no un anticristo que no existe, que es un fantasma. La música que suena va acorde con ese escenario. El cántico de un coro fulminado por el desconcierto da paso al verdadero colapso.

Phantom Antichrist, el reciente álbum de Kreator, dibuja un panorama desolador, donde la única esperanza es el sonido que sus canciones generan: apocalíptico. Es señal de madurez que una banda pueda conjugar de esa forma, como se escucha en este disco, la violencia de punteos puramente thrashers, propios de Coma Of Souls (en específico de When The Sun Burns Red en United in Hate) y aterrizar en un oasis en medio del infierno con acústicos y ambientaciones que engalanaron el Endorama. En la oscuridad el silencio reina por momentos, hasta que un estruendo le arrebata el trono: Mille Petrozza ha redescubierto su voz, la que perdió en su anterior álbum, y se convierte en la protagonista de esta historia que, inevitablemente, tiene un fin. La destrucción total, del hombre, de sus ideales, de sus creencias, una vez que empieza, no se detiene. Desde que iniciaron la revolución violenta, se declararon enemigos de dios, y convocaron a las hordas del caos, Kreator dejó las armas listas para la matanza. Una cohesión de melodía con brutalidad progresiva, un avance que el metal ha forjado en distintas bandas y géneros, negándose a retroceder, pero que no se niega a mirar lo que se ha hecho. La perfección de Civilization Collapse, de The Few, The Proud, The Broken, de Your Heaven, My Hell, sólo es concebida en el paraíso, un lugar al que la rebelión no pretende llegar y que es muestra de la evolución de la banda y de una corriente que incita a levantarse y luchar contra la complacencia. Victory Will Come, Until Our Paths Cross Again. Los edificios despedazados, el miedo como sustituto del aire, la muerte como único refugio. La piel no puede más que estremecerse ante las notas que,  cada segundo de este disco, trastocan nuestras almas. Y los rostros, los hombres, no pueden más que sonreír, así la vida se les vaya entre las manos.

Funeral Whore – Step Into Damnation

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Por Samuel Segura

Funeral Whore
Step Into Damnation

Chaos Records

Los gritos de una mujer desesperada, a punto de morir, se escuchan. Es el ruido que causa el terror que proviene de aquella garganta. ¿Será un monstruo? ¿Un cuchillo a punto de degollarla? Lo que sea no lo sabremos, porque entonces los rasgueos comienzan. Al estilo de aquella banda llamada Mortician. Sin embargo, la voz, el tempo, son distintos. Pero sí suena a banda deathmetalera de los noventa. Gabacha, pero con aires de Europa. Es la producción, la estructura de las canciones, las que poseen esa maldad tácita que permea cada riff, que se acrecienta con esas introducciones acompañadas por fragmentos de películas de horror. Todos los elementos están ahí, como si se tratara de una receta. Como si alguien la hubiera escrito con el vómito de algún zombie que se arrastraba por las calles de cualquier parte. ¿Quién? Tampoco lo sabremos. Chance el diablo. Lo único escrito es que Funeral Whore nacieron en 2006 y que este, su primer larga duración, salió a través del sello mexicano Chaos Records. Es decir que, al oído más fino, al más martilleado por Pestilence —compatriotas de los creadores de este Step Into Damnation—, habría omitido eso. Y habría pensado que este disco es verdaderamente un producto de aquella década. Pero que no lo sea no le resta personalidad, ejecución sabrosa de ritmos thráshicos-punketos, feeling y amor por el género. Méritos, como dicen. Ojo. El pedo es, y no hay por qué buscarle más, que este disco ya se hizo antes. Por otras bandas que también siguieron los mandamientos del death metal.

Lita Ford – Living Like A Runaway

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Por Oscar Castro

Lita Ford
Living Like A Runaway

SPV

Lita Ford, la rubia más sexy del rock norteamericano, este año nos deleita con una nueva producción que se titula Living Like A Runaway, haciendo una referencia a sus años juveniles con la súper banda adolescente The Runaways, aunque no teniendo nada que ver en realidad, tan sólo el título y con un sonido mucho más parecido a su era de solista que con la banda que la vio nacer.

El material es un álbum solido cómo cualquiera de los que sacó en los ochenta y con canciones que pueden ser parte de su repertorio de clásicos como Kiss me Deadly e If I Close My Eyes Forever.  Entre las más destacadas está Hate, que comienza con una línea de bajo golpeador e invita a mover la cabeza al igual que The Mask, con la que el beat heavy continúa. Living like A Runaway y Asylum, power ballads pegajosas y con buen ritmo de guitarra, son pegajosas desde la primera escuchada. En Love 2 Hate U comparte créditos con una desconocida voz masculina haciéndola también de las más atractivas. 

La ferocidad de Living like A Runaway seguramente la sacó después de su divorcio con el vocalista de Nitro, Jim Gillette, demostrando que siempre ha sido poderosa dentro de su faceta en solitario.

Este disco es súper recomendable para cualquier que se digne llamarse fan de Lita y del buen rock ochentero.

Ministry – Relapse

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Por Gustavo Calette

Ministry
Relapse

AFM Records

Contundente, aplastante, apabullante, rotundo, brutal, bestial, violento, feroz, pesado y rápido, así es Relapse, el nuevo disco de Ministry.

Y no estoy exagerando. Basta escuchar los primeros dos minutos de Ghouuldiggers para darse cuenta que al tío Al Jourgensen le sentaron bien los casi cuatro años de descanso obligados, pues regresó con la maquinaria más afinada que nunca para demostrar que Ministry tiene aún mucho que decir y hacer en esta época del mundo en crisis.

Con tan solo 10 tracks en la edición normal y 11 en la edición limitada (entre los cuales hay un cover a United Forces de SOD y un remix hecho por el mismo Jourgensen), Relapse muestra un viraje en las liricas de la banda, dejando atrás las críticas a George W. Bush y enfocándose ahora en la situación política y económica actual, temática muy afín de su autor.

Desde hace mucho tiempo que Ministry juega en las grandes ligas del metal mundial, sin duda alguna con este disco la banda consolida su posición como maestros en el arte de hacer parecer a un par de guitarras, un bajo y batería (virtual) como una artillería pesada capaz de pasar a máxima velocidad por encima de todo. Si dudan de ello, escuchen el segundo o tercer track (Double Tap y Freefall respectivamente), y confirmarán que en poco más de ocho minutos y medio, Al Jourgensen, Mike Scaccia, Tommy Victor y Tony Campos arrasan con aquello que se les pone enfrente.

El nivel se mantiene en United Forces, revolucionada al 100%; la banda le confiriere a la canción un nuevo toque al más puro estilo Ministry. Hacen un perfecto tributo a los neoyorquinos Stormtoopers Of Death (en este momento es preciso decir que si de brutalizar temas ajenos se trata, Ministry se lleva las palmas, para muestra escuchen Cover Up del 2008).

De gran carga política, la canción más “relajada” y coreable es la que decidieron lanzar en diciembre del 2011 como primer sencillo del disco llamada 99 Percenters. La rola es una especie de puente a lo que podría ser la segunda parte del álbum; canciones un “poco” menos veloces y más rítmicas que los primeros tracks.

Bloodlust, el último tema, tiene un riff que atrapa desde el primer instante, es una invitación con mucha actitud al headbanging. Es el punto final a un disco sencillo, sin grandes pretensiones ni complicaciones técnicas; un redondo que precisamente en su simplicidad tiene uno de sus mayores atributos: metal directo, sin decorados innecesarios, con mucha actitud (aportada en gran medida por las voces de Jourgensen), contestatario y con un claro mensaje: Ministry está de regreso.

Para mí no hace falta escuchar otro disco en lo que resta del año, ya tengo mi favorito; y estoy seguro que sus también.

Para quienes quieran ver el gran regreso de Jourgensen y compañía, pueden acudir al festival de Wacken en Alemania en el próximo mes de agosto, donde actuarán junta a bandas como Scorpions, Machine Head, Napalm Death, D.R.I., entre otros. O si lo prefieren, antes de ese encuentro en tierras teutonas, darán un par de fechas en España.

Majestic Downfall – The Blood Dance

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Por Samuel Segura

Majestic Downfall
The Blood Dance

Chaos Records

Escuché por error de atrás para adelante el nuevo disco de Majestic Downfall. Eso me hizo pensar en aquello de que “se deja lo mejor para el final”. De ocho canciones que son en The Blood Dance, la octava bien podría abrir el disco. Sin embargo, y conforme avanzó, sentí que cualquiera pudo haber iniciado y cualquiera, también, pudo haber cerrado. Eso me hizo pensar en aquello de calificarlo como un “disco redondo”. Es así, pero, y lo agradezco enormemente, este material se aleja de esos lugares comunes. Su camino es otro. Es un paraje desolado, con árboles deshojados a punto de derrumbarse. Así me lo hace imaginar. Porque lo que hace este álbum es crearte imágenes en la mente. Y hacerte sentir desde el primer momento su música, que ya no sabes si es doom a secas o si tiene algún toque mínimo de otro género, como dark metal, o si se encamina hacia el death. No sabes si la herencia es de My Dying Bride, de Sentenced o de Amon Amarth. Pero eso sí, ambas cosas van de la mano: sientes la música, cierras los ojos y ya estás en aquel paraje en donde nadie habita. En el que estás solo tú y el camino. Tú, guiado por el tempo que va despacio al inicio y que a veces acelera, como una turbulencia, como un momento de ira. Tú, totalmente libre y a su vez a merced de lo que la música dicte, de lo que se aparezca de frente, que es impredecible. Tú, escuchando claramente cada palabra pronunciada, piensas, por dos voces o tres, que te hablan como si supieran todo de ti. Pero es un solo hombre, Jacobo Córdova, quien creó toda la música en algún lugar de Querétaro. Eso me hizo pensar en aquello de que la desolación es universal.

Bereft – Leinchenhaus

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Por Samuel Segura

Bereft
Leinchenhaus

The End Records

Waiting Mortuary y Sky Burial son los dos conceptos de los que se nutre este disco. El primero refiere a las construcciones que se hacían con campanas, principalmente en la Alemania del siglo XIX, para detectar el movimiento de los muertos o del muerto que iba a ser enterrado en esos sitios. Las campanas sonarían o no, porque no se tenía certeza de la muerte. El segundo, es una práctica tibetana en la que se disponía al cuerpo muerto a la naturaleza, a los animales. Lo acompaña la idea del renacimiento del alma. Leinchenhaus es, entonces, un álbum que se niega a la idea de la muerte definitiva.

Formada por miembros de Intronaut, Graviton y Abysmal Dawn, Bereft toca "dark, depressing doom” como ellos mismos se han definido. Y no es mentira, sin embargo les queda un poco corta la etiqueta. Hay elementos de stoner, de sludge metal que incrementan la pesadez, la densidad de su música. El tempo es lento, va a pasos largos, despacio. Es viajar a pie un camino lleno de detalles en los que hay que fijarse. En los que solo es posible hacerlo si se viaja de esa forma, no en camión, no en bicicleta, nada que aumente la velocidad de los pasos humanos. Esos que dirigen a los hombres directo al cementerio. Porque algo te has de encontrar si vas caminando: una moneda, una llanta royéndose, una serpiente de cascabel, un oasis en medio del desierto o a la muerte arropando el cadáver de una cucaracha recién pisada. Es sentir en carne propia los acordes melódicos, el bombo-tarola-bombo engrosados por una voz gutural que se apoya de otra que agoniza en alguna parte, durante siete canciones en las que el tiempo es imperceptible, ajeno. Son los armónicos y la línea de bajo los que trazan el camino. Esa carretera que parece infinita y desolada, que es la vida, que es este disco. Y que pareciera no tener final.

Cydonia – The Sequences Of The New Chaos

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Por Samuel Segura

Cydonia
The Sequences Of The New Chaos

Independiente

A Cydonia los han comparado con Fear Factory, Divine Heresy, Meshuggah. No es en vano la comparación. The Sequences Of The New Chaos es la razón principal. En el convergen el metal industrial, el death, el deathcore y, según la propia banda, algunos toques de power. Desde el primer corte (después del intro, A Black Hole In The Sky) Cydonia consigue captar la atención del escucha, y lo hace esperar la siguiente canción hasta haber escuchado los doce tracks. Así transcurren Confront the Silence, Dying in a Dream of Light, My Deep Shadow, con una producción a la altura de sus símiles internacionales.

Si la reproducción fuera aleatoria, difícilmente habría catalogado a Cydonia como una banda joven, independiente, nacional. Habría pensado en otra cosa. Me habría confundido con Soilwork por ejemplo, quienes son influencia de esta banda defeña. Y eso es lo que más agradezco de este álbum: la confusión. Que, más allá del caos que envuelve sus letras, su temática, sea su música la que elimine cualquier etiqueta, aunque sea inevitable la comparación con bandas de fuera. Que es lo que muchas veces buscan los grupos nacionales, que no se les menosprecie, que se les escuche en su justa y real dimensión. Cydonia consigue eso. Acaso el disco presenta una falla, quizá una contradicción: pasada la pista 6, se vuelve un tanto repetitivo, monótono. Se disfruta y se sufre al mismo tiempo. Se espera a que termine pronto para quitarlo del reproductor y volver a oír las primeras canciones, aquellas que golpearon fuerte en los oídos, las que ofrecen todo desde un principio.

Epica – Requiem For The Indifferent

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Por Alfredo J. Huerta (Metal Gods MX)

Epica
Requiem For The Indifferent

Nuclear Blast Records

Epica regresó este 2012 con su quinto álbum de estudio producido por Sascha Paeth, el cual presenta cosas muy buenas.

Para muchos su disco anterior Design Your Universe, es el mejor que han grabado, por lo que este nuevo material era esperado con ansias por todos sus seguidores.

Requiem For The Indifferent arranca con Karma, una intro orquestal que nos prepara para el que puede ser el mejor tema del disco, Monopoly On Truth con buenos riffs, una batería rápida y el juego de voces característico entre Simone Simons y Mark Jansen. Storm The Sorrow es un track que ya se conocía, el cual no es malo, pero sin duda no es el referente del material.

Delirium es una muy buena balada en donde Simone se luce y que gracias al solo de Isaac Delahaye la canción se recordara durante un buen tiempo. Internal Warfare es una de las composiciones más fuertes, con buen ritmo y un toque progresivo. Requiem For The Indifferent es de lo mejor de este trabajo, cuenta con los clásicos coros, partes guturales y riffs que tendrás en la cabeza durante mucho tiempo. De lo más sobresaliente del álbum.

Anima sirve como una introducción instrumental para Guilty Demeanor, tema de corta duración en donde se ve el sello característico de la banda. Deep Water Horizon va de menos a más, comienza lenta y puedo decir que hasta un poco aburrida, pero gracias al ingenio de Mark esta se va levantando considerablemente y muestra la madurez de Epica

Stay The Course junto a Deter The Tyrant, mantienen la línea del grupo: buenos coros combinados con la voz de Simone y una base rítmica y sólida. Ambas son buenas pero les falta poder para convertirse en clásicos.

Avalanche es un tema difícil el cual debes escuchar varias veces para poder digerirlo ya que los cambios de ritmo están muy marcados. Al comienzo puede parecer una balada pero poco a poco va creciendo de forma dinámica gracias a la gran cantidad de detalles instrumentales que tiene. Serenade Of Self-Destruction es la canción más larga, la cual es completamente instrumental y perfecta para cerrar el LP.

Sin duda Requiem For The Indifferent es un buen álbum, pero no el mejor de la banda. Simone no se arriesga vocalmente y deja mucho que desear en varios tracks. Esperemos que Epica no caiga en la monotonía y se aventure un poco más en sus siguientes discos.

Imperium – Winter’s Dawn

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Por Alfredo J. Huerta (Metal Gods MX)

Imperium
Winter's Dawn

Independiente

Imperium, banda del Distrito Federal formada en 2008 e integrada por Gonzalo Oaxaca (guitarra), Vernon Eden (guitarra y coros), Benjamín Nieto (batería) y Jorge Salmay (bajo y voz), presenta una idea musical muy al estilo escandinavo la cual no suena nada mal.

Este grupo nace cuando un grupo de cuatro amigos que amaban el metal se juntaron y aunque escuchaban distintos grupos, el metal escandinavo los unió.

Durante la entrevista con los integrantes nos comentaron un dato curioso al comienzo de la banda:

“Cuando Gonzalo llegó con uno de los primeros riffs de Imperium, que fue el intro de 'Battlerise', nos clavamos en componer esa canción y grabarla. Cuando terminamos de grabar todo lo instrumental, a todos nos sonaba esa combinación de usar guturales en los versos y voces limpias en los coros. Desde ese momento nos enamoramos del género y decidimos seguir con ese estilo.”

Su álbum debut Winter’s Dawn, presenta claramente influencias del grupo finlandés Ensiferum y al cuestionarles sobre si esto era cierto nos contestaron:

Ensiferum ha sido nuestra mayor influencia, desde que todos teníamos 17 años nos la pasábamos escuchando este tipo de música, se nos hacia algo muy innovador, con mucha variedad, pero nuestra verdadera influencia fueron bandas como Iron Maiden, Megadeth, Judas Priest y Metallica debido a su grandeza.”

Al escuchar su álbum encontramos cosas muy interesantes como riffs y partes melódicas de guitarra, una base sólida de batería que levanta cada canción y una combinación entre guturales y voces limpias que no suenan como una sola. Sin duda sus canciones más completas son Winter’s Dawn, Battlerise y March of War en donde muestran que son buenos músicos.

Esta banda ha participado dos veces en WOA Metal Battle México y tuvieron la oportunidad de presentarse junto a Wrecker en 2009 y en 2011 con The Arkitecht, además de ser teloneros de Amon Amarth en 2009 durante su visita al Circo Volador (México, D.F.).

Entre los planes que tienen para este año se encuentra el lanzamiento de un nuevo material antes de agosto con su nuevo baterista y la grabación del videoclip de la canción Winter´s Dawn para el mes de mayo.

Si tienen la oportunidad de escuchar a esta banda no duden en hacerlo, les aseguramos que encontraran muy buenas cosas. Esperemos que no se caigan y sigan mejorando con cada álbum que saquen. Les deseamos toda la suerte del mundo, esperando que en un futuro puedan destacar en la escena mexicana.

Los links donde pueden encontrar el material de la banda son:

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Pallbearer – Sorrow And Extinction

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Por Javier "Show" Villalpando

Pallbearer
Sorrow And Extinction

Profound Lore Records

De ser posible, al mirar a los ojos a una obra como Sorrow And Extinction, experimentemos sentimientos que creíamos haber tenido escondidos, que se revelen verdades sobre nosotros que ni siquiera conocíamos, sentir lo que es ver al espejo de la verdad que nos mostrará lo más débil de nuestro de ser, lo más sensible, lo imaginativo y dibuje un paisaje solitario detrás de nuestro reflejo. Un álbum no tiene ojos, no se le puede mirar, pero se puede comprender, abordar desde distintos ángulos, se le puede pretender analizar; pero al final, sólo lo vamos a sentir y de eso se trata el arte.

Pallbearer significa en castellano “el que porta una cortina de humo” o “el que porta un paño mortuorio”, cualquier significado literal que elijamos nos habla del tipo de banda que escucharemos. Si le sumamos el significado del título del álbum –Dolor y Extinción- se hace evidente que se trata de una banda de doom. En estos días doom es un término acuñado a bandas tan diferentes entre sí –Sleep y Mournful Congregation / Electric Wizard y Type O Negative, etc.- lo que las hace tener algo en común es la profundidad y repetición de sus riffs, los ritmos medios a lentos, y la temática de sus letras. Pallbearer configura una especie de doom en base a elementos que conocemos pero hecho de una manera distinta y especial.

En el contexto del doom hecho en Estados Unidos en los últimos años por bandas como Yob, Indian o Dark Castle, Pallbearer se distingue por la calidad de su ejecución más clásica y limpia, sin buscar la brutalidad o la repetición sin sentido, agregando guitarras acústicas y teclados muy sutiles que le dan ambiente y más profundidad a su música.

En el 2011, dos de los álbumes que consideré más fascinantes en el género, fueron el emotivo The Inside Room de 40 Watt Sun y la colección de hermosas marchas fúnebres en el Despond de Loss, si juntáramos los elementos claves de ambos tendríamos algo similar a Sorrow And Extinction. En cinco canciones, que casi alcanzan los 50 minutos, los de Little Rock, Arkansas (Estados Unidos) hacen lucir sus dotes musicales de manera magistral. Hay tres elementos claves (musicalmente hablando) del álbum: 1- La voz de Brett Campbell, que tiene la flexibilidad de ir ondeando entre un joven Ozzy Osbourne hasta llegar a un atormentado Mike Scheidt de Yob, sin perder su identidad. En la mezcla del disco, la voz parece estar un poco baja en referencia a las guitarras, pero eso no hace que se pierda la calidad vocal y de verdadero canto que tiene Campbell. 2- La ejecución de la batería, en especial de los platillos, y en especial del ride que se convierte en el director de orquesta absoluto de esta obra, es magistral, digno de admirarse y sorprenderse. 3- las guitarras que modo de la gestalt, van siempre sumando y construyendo una torre sólida particular donde la pesadez y brutalidad de los riffs parecen construir un rumbo de la historia, pero al sumarse con la voz, la historia toma giros inesperados y bastante emocionantes.

La ejecución en el disco no tiene falla, la producción es excelente y el talento es muy evidente. Pero la grandeza de esta banda está en como supieron encontrar el balance perfecto entre ejecución y emoción, en donde si nos dedicamos a sólo oir y no escuchar, aún estaríamos sumergidos en la historia que nos quieren contar. Como mencionaba con anterioridad, The Inside Room contiene una dosis de sentimiento y soledad muy inmediato, las letras ahí plasmadas son historias comunes en primera persona que pueden, fácilmente, encontrar a quien se identifique con ellas. Aquí las cosas y los temas son más ambiguos, menos relacionados al ser, pero que lo afectan categóricamente, ya que cualquiera que sea el tema, la manera de ser –apasionadamente- ejecutado lo hace inmediatamente emocional. No hay manera de resistirse a la manera en que nos van llevando de la mano, a no quedar encantados con la voz y el tono de la voz, a no vernos rodeados por toda la amargura de esos dolorosos riffs. Éste es un LP tan bien ejecutado que va directo a los sentimientos más profundos, mismos que como escuchas decidiremos cuáles.

Ese espejo de la verdad va esclareciendo el reflejo conforme avanzan los cinco temas, en donde cada uno va tomándonos de la mano a abrir cada vez más los ojos y querer descifrar que es eso que está frente a nosotros. No hay momento débil aquí, no hay momento en que no se interactúe con la música, donde no sólo escuchamos a la banda sino a nosotros mismos. Éste es un álbum clásico hecho hoy, que merece estar mañana allá arriba junto a los favoritos del género y del tiempo; y pensar que éste es sólo un álbum debut, hace aún más esperanzador el panorama… del metal y de nosotros.